Durante un encuentro masivo en el municipio de Lerma, Estado de México, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo respaldó firmemente al sistema de enseñanza oficial y enalteció el papel fundamental de los educadores del país. En el marco del lanzamiento de los apoyos económicos «Rita Cetina» dirigidos a la comunidad escolar de nivel primaria, la mandataria sepultó el viejo discurso corporativo que demerita las aulas del Estado.
Ante una audiencia conformada por directivos, alumnos y tutores, la jefa del Ejecutivo federal desmintió de forma categórica el mito de que los colegios particulares superan en nivel técnico o pedagógico a las instituciones gubernamentales.
«Por décadas intentaron sembrar la idea de que la educación privada era superior. Eso es una mentira absoluta. El sistema público es el mejor de toda la nación debido al enorme talento, preparación y compromiso que posee nuestro magisterio», subrayó.
Este posicionamiento ocurre justo en un periodo de constantes mesas de trabajo y concertación política entre la administración federal y los liderazgos de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE).
Becas para todos: la justificación detrás del beneficio universal
La presidenta también aprovechó el espacio para argumentar la necesidad de que los estímulos económicos institucionales se entreguen de manera generalizada y no de forma selectiva, haciendo hincapié en que las brechas socioeconómicas vigentes impiden evaluar el rendimiento académico con la misma regla.
Al respecto, Sheinbaum Pardo utilizó una analogía clara sobre la equidad en el aula: «Resulta injusto medir con la misma vara el desempeño de un infante que asiste a clases sin haber probado alimento por la mañana, frente a otro que sí tuvo acceso a un desayuno completo». Explicó que, por ello, el cobijo financiero del gobierno debe ser un derecho universal que nivele el terreno de juego para el aprendizaje.
Finalmente, la titular del Ejecutivo recordó que la viabilidad financiera de todos los programas del bienestar proviene directamente de la recaudación fiscal ordinaria. En este sentido, lanzó un duro dardo hacia los grupos de poder que han manifestado su rechazo a estas políticas, atribuyendo su descontento a que hoy en día la ley los obliga a cumplir estrictamente con sus responsabilidades impositivas y pagar los impuestos que antes eludían.






