Meteorólogos y centros especializados anticipan una temporada de huracanes menos intensa en el océano Atlántico durante 2026, debido al fortalecimiento del fenómeno climático El Niño.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica estimó un 55 por ciento de probabilidad de que la temporada se ubique por debajo del promedio histórico.
De acuerdo con las proyecciones, podrían formarse entre ocho y 14 tormentas con nombre en el Atlántico, de las cuales entre tres y seis alcanzarían categoría de huracán, mientras que una a tres podrían convertirse en ciclones mayores, con vientos superiores a los 177 kilómetros por hora.
En condiciones normales, la temporada registra alrededor de 14 tormentas nombradas, siete huracanes y tres fenómenos de gran intensidad.
Diversos grupos académicos y privados coinciden en una tendencia de menor actividad. En promedio, los pronósticos consideran que se formarían unas 12 tormentas con nombre y cinco huracanes, de los cuales dos serían de categoría mayor.
La Universidad Estatal de Colorado, reconocida por sus estudios sobre ciclones tropicales, prevé la actividad más baja desde 2015, año marcado por uno de los eventos de El Niño más intensos registrados en décadas.
Especialistas explicaron que este fenómeno suele generar condiciones atmosféricas que dificultan la formación y fortalecimiento de huracanes en el Atlántico, aunque no elimina el riesgo de tormentas destructivas.
Además, los expertos advirtieron que mientras el Atlántico podría registrar menor actividad, el océano Pacífico mantendría condiciones favorables para ciclones de gran intensidad.
Investigadores también señalaron que, pese a temporadas menos activas, el impacto económico de los huracanes continúa aumentando a nivel global. Datos de la aseguradora Munich Re indican que las pérdidas asociadas a ciclones tropicales se han incrementado considerablemente en las últimas décadas, especialmente en regiones del Caribe, Golfo de México y Atlántico.






