Con solo 22 años, el nadador Jorge Higa se convirtió en la figura de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe al colgarse 15 preseas: 9 de oro, 4 de plata y 2 de bronce, una hazaña que no se registraba en la región desde 1993 y que lo coloca como el máximo medallista de la delegación mexicana en la justa.
Higa dominó la alberca del Complejo Aquático El Polvorín desde el primer día. Ganó los 100, 200 y 400 metros libre, impuso récord centroamericano en 200 mariposa con 1:56.12, y fue pieza clave en los cuatro relevos dorados de México: 4×100 libre, 4×200 libre, 4×100 combinado y 4×100 mixto. Sus platas llegaron en 50 libre, 50 mariposa, 200 combinado y 4×50 libre mixto, mientras los bronces fueron en 50 dorso y 100 dorso.
“Cada vez que me tiraba sabía que representaba a millones. Las 15 medallas son para México y para mi abuelo, que me enseñó a no rendirme”, dijo el tritón tras recibir su último metal. Higa, nacido en Guadalajara de padre japonés y madre mexicana, entrena en el CODE Jalisco bajo la dirección de Nelson Vargas Jr. y combina la natación con estudios de Ingeniería Biomédica.
El presidente del Comité Olímpico Mexicano, Marijose Alcalá, calificó la actuación como “histórica y motivadora rumbo a París-Los Ángeles 2028”. Con sus 15 medallas, Higa superó las 11 que logró Patricia Kohlmann en Maracaibo 1998 y quedó a tres del récord absoluto de 18 que mantiene la cubana Mayito González desde Ponce 1993.
La Federación Mexicana de Natación confirmó que el jalisciense será cabeza del equipo para el Mundial de Doha 2027 y ya tiene marca A olímpica en cinco pruebas. Sus tiempos lo ubican top 10 del ranking mundial 2026 en 200 libre y 200 mariposa.
En San Salvador, la gente coreó su nombre cada noche. Higa salió de la alberca con el rostro en alto, 15 medallas al cuello y la promesa de que esto solo es el comienzo. México ya tiene nuevo referente acuático y su nombre es Jorge Higa.






