PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La primera reunión oficial entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de China, Xi Jinping, concluyó con coincidencias clave sobre seguridad energética y la situación nuclear iraní, de acuerdo con un comunicado difundido por la Casa Blanca.
Según el documento, ambos mandatarios acordaron que Irán “nunca” debe poseer armas nucleares y respaldaron mantener abierto el estrecho de Ormuz para garantizar el libre flujo energético mundial.
La Casa Blanca indicó que Xi expresó la oposición de China a la militarización del estrecho y a cualquier intento de cobrar peajes por el tránsito marítimo en esa zona estratégica para el comercio petrolero global.
El comunicado también señala que el mandatario chino manifestó interés en aumentar la compra de petróleo estadounidense para reducir la dependencia energética china respecto al Golfo Pérsico.
En materia económica, ambas potencias acordaron fortalecer la cooperación bilateral, ampliar el acceso de empresas estadounidenses al mercado chino e incrementar las inversiones de China en sectores industriales de Estados Unidos.
La reunión se realizó en el Gran Palacio del Pueblo y contó con la presencia de altos funcionarios de ambos gobiernos y empresarios estadounidenses destacados como Elon Musk de Tesla, Tim Cook de Apple y Jensen Huang de Nvidia.
Además, Trump solicitó a Xi mantener la cooperación para contener el flujo de precursores químicos utilizados en la producción de fentanilo que llegan a territorio estadounidense, así como aumentar las compras de productos agrícolas de Estados Unidos.
Aunque la reunión se prolongó por más de dos horas, no se anunciaron acuerdos definitivos de gran alcance. Ambos gobiernos esperan continuar las negociaciones durante el resto de la visita oficial de Trump a Pekín.






