El Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) analiza la validez del nuevo modelo de Credencial para Votar aprobado por el INE, que permitirá incluir, a partir de junio, la identidad de género autopercibida y la autoidentificación indígena o afromexicana como datos voluntarios.
La Sala Superior recibió impugnaciones de partidos políticos que argumentan que la impresión de la palabra “Indígena” en el plástico podría usarse para simular el cumplimiento de acciones afirmativas en candidaturas. El INE aclaró que el dato será “subjetivo, declarativo y voluntario”, sin efectos jurídicos diferenciados ni validez para acreditar requisitos de postulación. La autoadscripción no sustituye los criterios que exige la ley electoral para candidaturas indígenas.
El Consejo General del INE determinó el 12 de marzo que la credencial podrá mostrar el campo “Género” adicional al de “Sexo”, con las opciones M para Mujer, H para Hombre y NB para persona No Binaria, reemplazando la X que se usaba desde 2023. Además, quien lo solicite podrá imprimir la palabra “Indígena” en su identificación, si así lo manifiesta de forma consciente e informada.
La consejera Carla Humphrey, presidenta de la Comisión del Registro Federal de Electores, explicó que la medida busca que la credencial “siga siendo un símbolo de confianza, igualdad e inclusión”, al reconocer que México es una nación plural. La incorporación permitirá al INE tener información estadística para planear políticas públicas, pero no generará derechos político-electorales distintos.
El nuevo plástico también actualizará los códigos QR de alta densidad para incluir datos biométricos, domicilio a solicitud expresa y los campos de identidad de género e identidad indígena/afromexicana, siempre que la persona lo autorice. Estos datos solo serán visibles si el titular decide mostrarlos, garantizando la protección de datos personales.
En sesión extraordinaria, el INE indicó que la credencial es la identificación más usada por la ciudadanía y que su evolución tecnológica refuerza la certeza del padrón. Desde 2023 se han registrado más de 27 mil cambios relacionados con sexo, nombre y categoría no binaria.
El TEPJF deberá resolver si el modelo respeta los principios constitucionales de no discriminación y libre autoidentificación, así como los lineamientos para evitar usurpaciones de candidaturas reservadas a pueblos originarios. La sentencia se espera antes de que arranque la impresión masiva programada para junio, cuando cualquier persona podrá decidir qué datos aparecen en su credencial.





