El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió este miércoles que “vendrán más” acusaciones contra políticos mexicanos presuntamente ligados al narcotráfico, luego de que el 30 de abril la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York imputara a diez funcionarios y exfuncionarios, incluido el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
“Por supuesto, ya acusamos a múltiples funcionarios de gobierno y a un juez mexicano recientemente. Eso es algo que continuará”, afirmó Blanche en entrevista con News Nation, al ser cuestionado sobre futuras investigaciones. El fiscal, que quedó al frente del Departamento de Justicia tras la destitución de Pam Bondi, subrayó que la cooperación de líderes de cárteles extraditados desde México permitirá “acusaciones adicionales” contra políticos que colaboran con organizaciones criminales.
Blanche explicó que la entrega de unos 90 capos en 2025, entre ellos Ismael “El Mayo” Zambada y los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, abrió la puerta a nuevos testimonios. “Una consecuencia de haber traído aquí a muchos líderes de algunos de estos carteles, en cooperación con el Gobierno mexicano, es que algunos probablemente querrán cooperar y eso podría derivar en cargos adicionales”, señaló.
El fiscal interino insistió en que la relación con México “es muy positiva” y depende de la cooperación en migración y combate al narcotráfico, pero recalcó que Estados Unidos “redoblará esfuerzos” junto con agencias federales y países de Sudamérica para desarticular redes de protección institucional. “Ellos han reconocido la importancia de su relación con nosotros y que esa relación depende de cooperación”, dijo.
La advertencia ocurre el mismo día en que el presidente Donald Trump amenazó con intervenir militarmente en México si considera que el gobierno de Claudia Sheinbaum “no hace su trabajo” contra los cárteles. La Casa Blanca publicó además su Estrategia Antiterrorista 2026, que condiciona la asistencia a México a “resultados tangibles” como arrestos, extradiciones y desmantelamiento de laboratorios.
En México, la acusación contra Rocha Moya detonó un cisma en Morena. Mientras la facción leal a Andrés Manuel López Obrador rechaza cualquier acción que parezca ceder a presión estadounidense, otro sector pide investigar a fondo. Sheinbaum ha exigido “pruebas contundentes” antes de detener a los señalados y calificó el tema de “político” si no hay evidencia.
El caso Rocha es el primero en que Estados Unidos imputa a un gobernador mexicano en funciones por narcotráfico. La acusación sostiene que el mandatario ganó la gubernatura en 2021 con apoyo de Los Chapitos, quienes robaron urnas e intimidaron rivales, a cambio de facilitar el tráfico de drogas.
Blanche concluyó que la estrategia busca eliminar la impunidad: “Ya no podrán sentirse seguros en sus estados. Pueden terminar en Chicago, Nueva York o San Diego”.






