Trabajadores sindicalizados de la Universidad Autónoma del Carmen (Unacar) denunciaron la filtración de documentos oficiales de nómina que evidencian una presunta alteración de pagos y mala inversión de recursos del fideicomiso, lo que ha encendido la tensión entre jubilados, pensionados y la actual administración.
Los extrabajadores, que desde hace semanas mantienen tomadas las instalaciones de Rectoría por el impago de al menos 18 quincenas, presentaron copias de listas consultadas en el portal http://www.unacar.mx donde aparecen nombres, montos y beneficiarios que, aseguran, no coinciden con lo que realmente cobran. “Hay compañeros que en el papel ganan 12 mil pesos y en el banco solo les caen 7 mil. ¿Dónde quedó la diferencia?”, reclamó Juan Medina, representante de los jubilados.
La filtración también reveló que la Universidad dispersó pagos a personal de confianza y no sindicalizado mientras dejaba pendientes aguinaldos, diferencias salariales de 2023 y hasta 10 quincenas a jubilados. “La rectora Sandra Laffón dice que ya pagó a todos, pero no es cierto. A mí me deben 10 quincenas, el aguinaldo y la diferencia salarial”, denunció una extrabajadora que pidió anonimato por temor a represalias.
El conflicto se agrava porque los sindicalizados temen que la Unacar los denuncie por despojo ante la Vicefiscalía Regional tras la toma de Rectoría. A la par, acusan al apoderado legal de usar la información filtrada para intimidarlos y señalarlos como responsables de la crisis financiera.
Por su parte, el secretario general del Sutunacar, José Ramón Magaña Martínez, indicó que hace cuatro días se reunió con la Comisión de Jubilados y que a la mayoría se les pagó hasta octubre de 2023, quedando pendiente una o dos quincenas. Sin embargo, admitió que el aguinaldo “no creo que se los paguen en lo que queda del año” y que las viudas de no sindicalizados son las más afectadas.
Los trabajadores exigen auditoría externa al fideicomiso y a la nómina, transparencia en el manejo de la “ayuda mutua” y que se esclarezca quién filtró los documentos. Mientras, advierten que no liberarán Rectoría hasta tener un calendario de pagos firmado.
Que nos acopie la verdad: los sindicalizados sostienen que la filtración confirma el desvío de recursos y la opacidad con la que, aseguran, la Unacar ha administrado el dinero destinado a quienes dieron su vida laboral a la institución.






