A tres semanas de que inicie Roland Garros, el segundo Grand Slam del año, el vestidor estalló. Un grupo de los 20 mejores tenistas del mundo, encabezado por Aryna Sabalenka, Jannik Sinner, Novak Djokovic y Coco Gauff, advirtió que podría boicotear el torneo parisino si los organizadores no revisan la distribución de premios y las condiciones para los jugadores.
Aunque la Federación Francesa de Tenis anunció en abril un incremento cercano al 10% en la bolsa total, hasta 61.7 millones de euros, los jugadores denuncian que su participación en los ingresos del torneo cayó del 15.5% en 2024 al 14.9% proyectado para 2026. “Mientras otros deportes modernizan su gobernanza y alinean a las partes interesadas, los Grand Slams siguen resistiéndose al cambio”, señalaron en un comunicado conjunto.
Sabalenka, número uno del mundo y voz más firme del movimiento, recordó que Roland Garros generó 395 millones de euros en 2025, un 14% más que el año previo, pero los premios solo subieron 5.4%. “La parte de los jugadores en los ingresos baja año con año. No pedimos caridad: ayudamos a crear ese valor”, declaró la bielorrusa tras el Masters de Roma, donde el tema dominó las reuniones del consejo de jugadores.
Los campeones de individuales recibirán 2.8 millones de euros y quienes pierdan en primera ronda, 87 mil euros. Sin embargo, los tenistas sostienen que el aumento no compensa los costos de una temporada ni la falta de pensiones, representación en decisiones clave y atención médica a largo plazo. “El porcentaje no está donde nos gustaría”, había dicho Sabalenka meses atrás sobre el Abierto de Australia. Ahora la protesta escala.
El grupo envió hace un año una carta a los cuatro majors exigiendo mejoras. Al no obtener respuesta, ahora evalúan medidas de presión. “No descartamos nada, incluido no presentarnos”, adelantó un integrante del top 10 bajo anonimato. La ATP y WTA ceden cerca del 22% de sus ingresos a los jugadores; los Grand Slams, menos del 15%.
Roland Garros arranca el 24 de mayo y concluye el 7 de junio. Wimbledon anunciará sus premios en días próximos, lo que podría sumar tensión. Los jugadores planean una reunión en Roma para definir acciones. Que no se acopie el silencio: sin acuerdo, París podría quedarse sin sus estrellas.





