La Organización Mundial de la Salud confirmó este lunes que son siete las personas afectadas por un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, que navegaba por el Atlántico desde Argentina hacia Cabo Verde. Tres pasajeros han fallecido, uno permanece en cuidados intensivos en Sudáfrica y otros tres presentan síntomas en observación dentro del buque.
El Hondius, con bandera neerlandesa, zarpó de Ushuaia el 20 de marzo con 149 pasajeros de 23 nacionalidades, incluidos 14 españoles, y 70 tripulantes. Tras escalas en la Antártida, Malvinas y Georgias del Sur, el primer caso grave se detectó cerca de la isla de Santa Elena: un hombre de 70 años que murió a bordo. Su esposa, de 69, fue evacuada a Sudáfrica y falleció en el hospital de Johannesburgo. El 2 de mayo, un pasajero alemán murió en el barco sin que aún se confirme la causa. Además, un británico de 69 años está en terapia intensiva en Sudáfrica con diagnóstico de hantavirus. Otros dos tripulantes, británico y neerlandés, muestran síntomas respiratorios agudos y requieren atención urgente.
La OMS precisó que un caso fue confirmado por laboratorio y los otros seis son sospechosos. “Se están llevando a cabo investigaciones detalladas, pruebas adicionales y secuenciación del virus”, señaló el organismo. También se brinda apoyo médico y se coordina la evacuación de pacientes graves.
Pese a la alarma, la sección europea de la OMS subrayó que el riesgo para la población general “sigue siendo bajo” y no hay motivo para imponer restricciones de viaje. El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de aerosoles de orina, heces o saliva de roedores infectados; la transmisión entre personas es difícil, aunque en algunos casos puede derivar en síndrome pulmonar grave.
El Ministerio de Salud de Argentina informó que en Tierra del Fuego, provincia de partida del crucero, no hay casos registrados ni presencia del ratón colilargo, principal reservorio del virus en la Patagonia. En 2025, el país reportó 32 casos y 28 muertes, con una letalidad del 34%.
El Hondius permanece frente a Praia, Cabo Verde, bajo supervisión sanitaria mientras se evalúa el traslado de más enfermos. La OMS insistió: que no se acopie el pánico, pero sí la cooperación internacional para contener el brote.





