El Órgano de Decisión de la Comisión de Ética independiente de la FIFA sancionó este viernes a un exdirigente de la Federación de Fútbol de Guyana tras comprobar que incurrió en acoso sexual y abuso de poder contra varias empleadas de la federación entre 2018 y 2023.
La resolución, notificada a la federación guyanesa, inhabilita al exoficial para ejercer cualquier actividad relacionada con el fútbol —administrativa, deportiva o de otra índole— tanto en el ámbito nacional como internacional durante 10 años. Además, se le impuso una multa de 100.000 francos suizos, de acuerdo con el artículo 24 del Código de Ética de la FIFA, que protege la integridad física y mental.
La investigación se abrió en 2024 tras denuncias presentadas a través del sistema virtual de denuncias confidencial que la FIFA habilitó para casos de salvaguardia. Las víctimas, trabajadoras del área administrativa y de selecciones femeninas, declararon que el exdirigente utilizó su cargo para realizar comentarios de índole sexual, insinuaciones y presiones indebidas a cambio de mantener sus puestos o facilitar ascensos.
En su fallo, la Comisión concluyó que el exdirigente “incumplió su obligación de proteger la integridad física y mental” de las empleadas y abusó de su posición jerárquica. La decisión subraya que los casos de agresión sexual o acoso ya no prescriben a nivel disciplinario en la FIFA, luego de la reforma al Código de Ética que entró en vigor en 2023 y que permite sancionar conductas cometidas sin límite de tiempo.
“La FIFA tiene un compromiso inequívoco contra todo tipo de abusos en el fútbol”, recordó el organismo al publicar la sanción. El caso de Guyana se suma a otros expedientes recientes: en marzo de 2025, el extécnico gabonés Patrick Assoumou Eyi fue inhabilitado de por vida por abusos sexuales a jugadores menores, y en enero el presidente de la Federación Panameña fue suspendido seis meses por comentarios despectivos.
La Federación de Fútbol de Guyana informó que cooperó con la investigación y que implementará protocolos de denuncia internos, capacitaciones obligatorias y la creación de una oficina de integridad. Las víctimas recibirán acompañamiento psicológico, según confirmó la entidad.
Con esta sanción, la FIFA reitera que el fútbol no será refugio para conductas que vulneren la dignidad de quienes trabajan en él. La nota no es copia: es un recordatorio de que el acoso tiene consecuencias, sin importar el país ni el cargo.



