El Gobierno del Estado engañó a la presidenta Claudia Sheinbaum, gastaron millones de pesos en publicidad, en acarrear gente, en uniformes deportivos, en regalar en estructuras publicitarias, en influencer, en grupos musicales, en seguridad en spot de radio y televisión para que con bombo y platillo durante el sábado y domingo hicieran fiesta con la inauguración del Puente Nichupté.
Pero este lunes los cancunenses vivieron la triste realidad: el puente la inauguró la Presidenta pero no fue aperturado porque aun no esta terminada al 100 por ciento y en materia de señaléctica ya salieron las primeras pruebas de la mala calidad de la obra.
Están reparando a marchas forzadas detalles de última hora, pero aún no hay fecha para que sea abierto al público en general: los cancunenses han aprendido la diferencia entre «inaugurar» y «aperturar».
No hay fecha para la apertura al público en general de una obra que costo 12 mil millones de pesos y que tardaron 4 años en construirla, los costos se elevaron a más del 100% por ciento, el Gobierno del estado quien debería de dar la voz de alerta de los pésimos trabajos, el impacto a la ecología y la corrupción de los constructores se sumo a ella y guardo silencio. Hoy el pueblo paga las consecuencias.





