En Playa del Carmen, el encuentro subrayó la continuidad del proyecto transformador bajo el liderazgo de la presidenta y el arraigo histórico de Marín en la entidad.
Playa del Carmen, Quintana Roo.— En un momento político marcado por la transición hacia el “segundo piso” de la Cuarta Transformación, Rafael Marín sostuvo un encuentro con fundadores del partido en la entidad, en un espacio de diálogo que privilegió la memoria política, la identidad partidista y la proyección del movimiento en una nueva etapa de gobierno.
La reunión que tuvo lugar en Playa del Carmen, tuvo un carácter reflexivo. Ahí, militantes históricos compartieron experiencias sobre los orígenes del movimiento en Quintana Roo, al tiempo que se discutieron los retos de preservar los principios que dieron sustento a Morena: la lucha contra la corrupción, la justicia social y la cercanía con la ciudadanía.
En este contexto, la conversación giró en torno a la continuidad del proyecto nacional en una etapa que busca consolidar avances institucionales y sociales impulsados desde 2018. El llamado a la continuidad de la lucha de la defensa de los valores ligados a la transformación implica, según coincidieron los asistentes, no sólo profundizar políticas públicas, sino también fortalecer la cohesión interna del movimiento.
Rafael Marín, quien ha desarrollado buena parte de su trayectoria en Quintana Roo desde hace casi cuatro décadas, destacó por su parte la importancia de mantener un vínculo directo con las bases fundadoras. Su presencia en el encuentro fue interpretada como un reconocimiento a quienes, desde el territorio, contribuyeron a la construcción política de Morena en sus etapas iniciales.
Con más de 39 años de residencia en la entidad, Marín ha reiterado en distintos espacios su compromiso con el desarrollo de Quintana Roo, una región que —ha señalado— le brindó oportunidades tanto en el ámbito personal como profesional. Durante la reunión, ese sentido de pertenencia fue uno de los ejes que marcaron el tono del diálogo, en el que prevaleció la idea de que los liderazgos deben mantenerse cercanos a las comunidades.
El encuentro también reflejó una constante en la dinámica interna del partido: la búsqueda de equilibrio entre la institucionalización del poder y la fidelidad a los principios que dieron origen al movimiento. Para los fundadores presentes, este tipo de espacios permite reafirmar una identidad política que, en medio de los cambios, busca no diluirse.
La reunión se inscribió en una lógica de revisión y continuidad. En ella, el énfasis no estuvo en la coyuntura inmediata, sino en la construcción de un horizonte compartido en Quintana Roo, alineado con la etapa que hoy encabeza el gobierno federal.





