PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Con orgullo, el senador Jorge Carlos Ramírez Marín del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), aliado de Morena camina por las calles de Mérida enarbolando el estandarte de la corrupción que durante muchos años logró acumular a su paso por la función pública y que sin inmutarse ante las acusaciones del pueblo presume como trofeo de guerra.
Ramírez Marín es noticia en cada cargo que ocupa, y no por su desempeño si no por actos de malversación de fondos; recientemente fue acusado de usufructuar concesiones de agua a su nombre, esto, de acuerdo con una revisión al Registro Público de Derechos de Agua realizada en una investigación periodística que denunció que al menos 31 políticos mexicanos utilizan más de 6 millones 200 mil metros cúbicos de agua al año, que equivalen a 2 mil 511 albercas olímpicas
La corrupción fue lo que provocó en febrero de 2015 su abrupta salida como titular de la Sedatu según investigaciones del periodista Roberto Rock quien asegura que seis meses antes de dejar la Sedatu, Ramírez Marín era ya investigado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), cuyo titular era Luis Videgaray Caso, el motivo eran evidencias múltiples de que funcionarios de aquella dependencia y despachos de abogados privados conectados con Ramírez Marín se dedicaban a la extorsión sobre propietarios de terrenos agrícolas, urbanos o turísticos, especialmente en la Península de Yucatán, problemática que aún prevalece.
Videgaray Caso ordenó las indagaciones por indicios de que estas extorsiones se habían practicado en varios casos con el argumento de que se estaban recabando ‘apoyos’ para una eventual campaña presidencial del titular de Hacienda, los reportes obtenidos revelan que Videgaray Caso solicitó en Los Pinos el cese e incluso el procesamiento penal de Ramírez Marín, pero libró tal persecución al convertirse en legislador.
No se olvida que en 2016, Ramírez Marín se vio involucrado en señalamientos por la construcción irregular de cientos de casas en Guerrero, durante su gestión en Sedatu, para albergar a damnificados de huracanes, muchas de las cuales fueron derrumbadas por su mal estado.
El ahora senador es reconocido en Yucatán por décadas como un especulador de terrenos que echaba mano de contactos con el Gobierno Federal para concretar negocios. Pero la Sedatu lo catapultó a las grandes ligas, Poder y Crítica documentó que varios de sus socios, amigos y compadres, desde aquellas épocas en que eran simples ‘coyotes judiciales’, se sumaron a la Sedatu en plan de rapiña
Durante su estancia en Sedatu, Ramírez Marín aumentó su patrimonio personal quien pasó de vivir por años vivió en casas de interés social en un fraccionamiento de clase media en Mérida a pecnoctar en una mansión en el exclusivo fraccionamiento Campestre, un rancho en Motul, una residencia de playa en la costa yucateca y un departamento de lujo en Polanco, Ciudad de
México.
Sólo en un año, entre abril de 2011 y abril de 2012, Ramírez Marín adquirió departamentos, casas, un terreno y vehículos, entre crédito y de contado, por un valor de 10 millones 434 mil 263 mil pesos, según informó en su declaración patrimonial pública al frente de la Sedatu, realizada el
27 de abril de 2015.
La declaración indica que el 4 de abril de 2011 adquirió una casa a crédito de 457 metros cuadrados de construcción, por un monto de cuatro millones de pesos; también el 25 de abril del mismo año compró un terreno de un poco más de 10 hectáreas, específicamente 101 mil 200 metros cuadrados en 20 mil pesos; además el 27 de abril de 2012 compró a crédito un departamento de 295 metros cuadrados de construcción, con un valor de cinco millones de pesos. Ese mismo año, el 24 de junio, reportó la adquisición de una casa a crédito de 240 metros cuadrados de construcción, pero omitió su valor y quién le prestó.
Como vicecoordinador de campaña de Peña Nieto, entre el 24 de enero y el 17 de marzo de 2012, Ramírez Marín informó de la adquisición de contado de un vehículo Ford Expedition del año, con un valor de 628 mil 700 pesos, así como una camioneta Ridge Line Honda, también del año, con un costo de 628 mil 700 pesos, así como de una moto de agua VX de Luxe Yamaha, con un valor de 176 mil 843 pesos.
Antes de la compra de esos vehículos, el entonces Secretario de Estado informó de la compra de contado, el 15 de octubre de 2008, de un Jeep Wrangler modelo 2009, con un valor de 375 mil pesos, y un Jeep Wrangler modelo 2004, adquirido de contado, el 21 de octubre de 2003.
Ramírez Marín fue también vicecoordinador de Seguridad y Justicia en el equipo de transición de Peña Nieto, en 2012, y a partir del 1 de diciembre de ese año formó parte de su Gabinete como titular de la Sedatu y en 2013, durante su primer año al frente de la dependencia compró una casa de contado de 252 metros de construcción, en 865 mil 191 pesos.
En su declaración patrimonial del 31 de mayo de 2013 informó de la adquisición de contado de muebles y accesorios de casa, entre 2010 y 2012, por un valor de medio millón de pesos, joyas por medio de millón y obras de arte con un valor de 700 mil pesos.
De igual forma, en la declaración del 30 de mayo de 2014 informó de la compra de contado de joyas, obras de arte, muebles y accesorios de casa por 880 mil pesos, en diciembre de 2013, y por un millón 100 mil pesos en 2014.
En febrero de 2015, Ramírez Marín renunció a su puesto en la Sedatu y en su lugar, Enrique Peña Nieto, nombró al exprocurador General de la República, Jesús Murillo Karam, a Ramírez Marín le dieron el primer lugar en la lista de los diputados plurinominales del PRI, por la tercera circunscripción para la Legislatura que inició ese año; así fue como llegó por tercera ocasión al Congreso de la Unión por vía plurinominal.
En 2018, presentó su declaración patrimonial, fiscal y de intereses en la plataforma ciudadana 3de3, de octubre de ese año, dijo que tenía ingresos anuales por dos millones 997 mil 278 pesos como diputado federal del PRI y por ‘otras actividades’ como arrendamientos, concursos, regalías, sorteos o donaciones.
El funcionario informó en la 3de3 de este año que el ingreso anual de su cónyuge asciende a 175 mil 295 pesos y presentó sus bienes inmuebles, pero sin especificar valor. Detalló que hay tres casas compradas a crédito en Mérida, en 2001, en 2011 y en 2012, así como dos viviendas más, también en la capital yucateca, donadas en 2011 y 2015; y una casa y un terreno donados en 2008 y 2012, respectivamente, en Oxkutzcab. Incluso, su cónyuge también compró de contado dos vehículos: uno en 2011 y otro en 2012.
Ramírez Marín incluyó las adquisiciones en su declaración 3de3 de un dependiente económico: una casa comprada de contado en Dzemul, en 2012, y un terreno adquirido también de contado ese mismo año, en Motul. El entonces Diputado y su cónyuge compraron en 2016 de contado obras de arte, joyas y menaje de casa por nueve millones de pesos en total.
Reportes periodísticos consignan que en septiembre de 2016, Ramírez Marín asistió al encuentro de béisbol entre los Leones de Yucatán y los Pericos de Puebla, en el estadio Kukulcán, en compañía del exboxeador Gustavo Espadas Ji.; Jorge Dogre Oramas, exregidor del PRI, y Jesús Aguilar Rodríguez, exsubdelegado de la Sedatu en Yucatán.
De acuerdo con su declaración de intereses en la plataforma 3de3 de 2015, también es socio de Agropecuaria Tierra de Osos Sociedad de Producción Rural de Responsabilidad Limitada de Capital Variable (SPR de RL de CV), terrenos que ahora se saben se compraron a precios de ganga y es donde se explotan las concesiones ilegales de agua, que él niega. Mientras tanto a su estandarte de corrupto ya le pegaron otra insignia: chapulín y traidor, porque aunque de verdemorena se vista, priista corrupto se queda. Con información de Redes Sociales.






