La Copa del Mundo 2026 no solo expandirá el número de selecciones a 48; también exhibe cómo la FIFA “gentrificó la fiesta popular del fútbol”, advierte un reporte de Ipsos retomado por especialistas y medios nacionales. El fenómeno va de la tribuna al territorio: entradas más caras, barrios transformados en alojamiento turístico y ciudades rediseñadas para un espectador global, mientras el aficionado local queda al margen.
Boletos para pocos. Con 104 partidos, la edición de Norteamérica tendrá 40 encuentros más que Qatar 2022. El aumento de aforo no se tradujo en accesibilidad: el mercado secundario legal en http://EE.UU. y Canadá dispara los precios por encima de su valor nominal. La asociación francesa Les Baroudeurs du Sport reporta incrementos de más de 200% respecto a 2018 y solo enviará 100 de sus 400 miembros. “Este Mundial no será para el pueblo, sino un Mundial elitista”, señala su vicepresidente Mehdi Salem. f6e3
De vivienda a hospedaje. La gentrificación no se queda en las gradas. En Ciudad de México, cada 48 horas tres viviendas dejan de estar disponibles para alquiler residencial y se convierten en alojamiento de corto plazo, según Inside Airbnb. De enero a junio se sumaron 770 espacios en plataformas, mientras la alcaldía Cuauhtémoc concentra 46% de la oferta con 12,514 alojamientos. Deloitte estima que el número de anfitriones crecerá 61% por el Mundial. f9d3
Desplazamiento disfrazado. En Benito Juárez y Santa Úrsula, colectivos denuncian que el “renacimiento urbano” rumbo al torneo dispara el precio del suelo y desplaza a comercio informal, trabajadoras sexuales y vecinos de talleres tradicionales. Lofts desde 2 millones de pesos y oficinas de 170 mil pesos mensuales se ofertan como “innovación”, mientras la narrativa oficial habla de derrama de 4 mil millones de dólares para México. f9d35016
Limpieza social. Organizaciones civiles alertan que las tres sedes mexicanas —CDMX, Monterrey y Guadalajara— despliegan “maquillaje urbano” que busca remover a personas en situación de calle, comerciantes y disidencias antes de la llegada de tres millones de turistas internacionales. Amnistía Internacional advierte riesgos de represión por la militarización de la seguridad del torneo. fb6dc6db
El informe de Ipsos subraya la paradoja: el Mundial promete ser el de mayor derrama económica —47,700 millones de dólares en http://EE.UU.— y, a la vez, el de mayor exclusión simbólica. “La ilusión ya no alcanza”, resume el análisis de Milenio: la fiesta sigue, pero cambió de barrio y de público. f9d3






