El secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Serguéi Shoigú, afirmó que su país no descarta la posibilidad de anexar la región separatista de Transnistria, ubicada en el este de Moldavia.
En entrevista con un medio ruso, Shoigú señaló que Moscú analiza “todos los escenarios posibles”, al argumentar que cerca de 220 mil ciudadanos rusos que habitan en esa región podrían estar en riesgo.
El funcionario advirtió que, de ser necesario, Rusia utilizaría “todos los métodos disponibles” para proteger a su población en Transnistria, en un contexto de creciente tensión con las autoridades moldavas y el conflicto regional.
Además, acusó a Chisinau de ejercer presión energética sobre la región separatista, en medio de su acercamiento con la Unión Europea.
Las declaraciones se producen en un entorno geopolítico sensible, marcado por antecedentes como la anexión de Crimea en 2014 y el conflicto en el este de Ucrania, lo que ha generado preocupación internacional ante un posible nuevo foco de inestabilidad en Europa del Este.






