PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Representantes de Líbano e Israel sostendrán conversaciones directas la próxima semana en Washington, en un intento por avanzar hacia una posible tregua en medio de la creciente violencia en la región.
Las negociaciones, que serán mediadas por Estados Unidos, se desarrollan mientras continúan los enfrentamientos entre el Ejército israelí y el grupo Hizbulá, situación que mantiene en riesgo cualquier avance diplomático.
Tan solo en las últimas horas, ataques israelíes en el sur de Líbano dejaron al menos 13 elementos de seguridad muertos, en una nueva escalada del conflicto.
De acuerdo con fuentes diplomáticas, el diálogo surge tras un primer acercamiento directo entre ambas partes; sin embargo, persisten diferencias clave. El gobierno libanés ha insistido en que las conversaciones deben llevarse a cabo bajo un alto el fuego, condición que Israel no ha aceptado hasta el momento.
En paralelo, Irán ha condicionado sus propias negociaciones con Washington a que cesen los ataques en territorio libanés, lo que añade presión al proceso. Además, la situación en el estrecho de Ormuz continúa impactando los mercados internacionales debido a su relevancia en el transporte de petróleo.
El conflicto ha dejado un saldo significativo en Líbano, con más de mil 900 personas fallecidas y cerca de un millón de desplazados, además de severos daños en zonas densamente pobladas de Beirut, donde equipos de rescate continúan la búsqueda de sobrevivientes.
A pesar de los esfuerzos diplomáticos, la situación permanece frágil. Las conversaciones en Washington se perfilan como una oportunidad clave para contener la escalada, aunque las diferencias entre las partes y los intereses regionales mantienen la incertidumbre sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo duradero.




