Rusia y Ucrania iniciaron este sábado 11 de abril una tregua temporal de 32 horas, con motivo de las celebraciones de la Pascua ortodoxa, en un nuevo intento por reducir las hostilidades en el conflicto que comenzó en 2022.
El alto el fuego entró en vigor a las 16:00 horas (tiempo local) y se mantendrá hasta la medianoche del domingo 12 de abril, según lo anunciado por el presidente ruso, Vladímir Putin.
De acuerdo con el Kremlin, las fuerzas armadas rusas recibieron la instrucción de cesar las operaciones en todos los frentes durante este periodo, aunque advirtieron que se mantendrán preparadas para responder ante cualquier provocación.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, confirmó que su país respetará la tregua y responderá de manera “simétrica” ante cualquier violación del acuerdo.
“La ausencia de ataques rusos por tierra, mar y aire significará que no habrá respuesta por nuestra parte”, señaló el mandatario ucraniano en redes sociales.
Esta es la cuarta tregua desde el inicio de la guerra en febrero de 2022, en un contexto donde las negociaciones de paz —con mediación de Estados Unidos— permanecen estancadas desde hace casi dos meses.
Zelenski reiteró su disposición a extender el alto el fuego más allá de las celebraciones religiosas, al considerar que podría representar un primer paso hacia una paz duradera.
Sin embargo, el Kremlin, a través de su portavoz Dmitri Peskov, aclaró que la medida tiene un carácter estrictamente humanitario y está limitada al periodo de la Pascua ortodoxa.
La comunidad internacional observa con cautela esta pausa temporal en el conflicto, en medio de dudas sobre su cumplimiento y la posibilidad de que derive en avances concretos hacia una solución definitiva.






