La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ha decidido abrir un expediente disciplinario a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) debido a los cánticos racistas y xenófobos registrados durante el partido amistoso entre España y Egipto el pasado 31 de marzo en el RCDE Stadium de Cornellà.
Según informes, un sector de la grada coreó «musulmán, el que no bote es», un grito que se repitió en varias ocasiones durante el partido. Además, se produjeron abucheos durante la ejecución del himno nacional de Egipto, lo que contraviene los protocolos de respeto y convivencia promovidos por la FIFA.
La RFEF ha expresado su condena a estos actos y ha reiterado su compromiso con la lucha contra el racismo y la violencia en el deporte. «La RFEF se suma al mensaje de nuestro fútbol contra el racismo y condena cualquier acto de violencia en los estadios», declaró el presidente de la RFEF, Rafael Louzán.
La FIFA ha iniciado un procedimiento disciplinario que podría derivar en sanciones para la RFEF, incluyendo multas económicas y el cierre parcial o total del estadio para futuros compromisos internacionales. El organismo internacional ha enfatizado que la prevención de la violencia y la discriminación es una prioridad y que vigilará el desarrollo de los acontecimientos.
Este incidente ha generado preocupación en la comunidad futbolística y ha reabierto el debate sobre la persistencia de cánticos y comportamientos intolerantes en los estadios españoles. La FIFA y la RFEF han reiterado su compromiso con la lucha contra el racismo y la xenofobia en el fútbol.






