PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Un total de 889.4 toneladas de hidrocarburo han sido recolectadas en 48 playas del Golfo de México, tras las emanaciones registradas en semanas recientes en los estados de Veracruz, Tabasco y Campeche.
De acuerdo con un informe conjunto de dependencias federales, entre ellas Petróleos Mexicanos, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, de las playas afectadas, 32 ya no presentan arribos de contaminante, mientras que 16 continúan con presencia de residuos.
Las autoridades señalaron que el origen del problema se vincula a un derrame de un buque y a emanaciones naturales de petróleo en la zona de la Sonda de Campeche, detectadas desde enero de este año.
En las labores de atención participan más de 3 mil elementos de distintas instituciones, quienes han realizado recorridos en más de 630 kilómetros de litoral y colocado alrededor de 2 mil metros de barreras de contención. Además, se han desplegado operativos marítimos y aéreos, incluyendo sobrevuelos en la plataforma de Cantarell.
Para estas tareas se han utilizado 25 embarcaciones, 48 vehículos y nueve aeronaves, así como drones aéreos y submarinos para inspección y monitoreo. También se mantiene vigilancia constante de las corrientes marinas y condiciones meteorológicas para ajustar las estrategias de contención.
En paralelo, Pemex ha desplegado a cientos de trabajadores en labores de limpieza y ha contratado personal temporal, incluyendo pescadores de comunidades costeras de Veracruz y Tabasco, quienes participan en la recolección del contaminante.
Como parte del apoyo a las comunidades afectadas, autoridades federales han implementado programas de respaldo económico y productivo, que incluyen entrega de combustible, equipos de pesca e incentivos directos para miles de pescadores en la región.
En materia ambiental, se mantienen recorridos y monitoreos en decenas de sitios, así como vigilancia en áreas naturales protegidas y ecosistemas sensibles como manglares y zonas de anidación de tortugas, con el objetivo de mitigar el impacto ecológico.
Las autoridades aseguraron que continuarán los trabajos hasta eliminar por completo los residuos y restaurar las condiciones ambientales en el litoral afectado.






