PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En un salón abarrotado de servidores públicos, sindicalistas y representantes de la sociedad civil, este sábado se llevó a cabo la toma de protesta del nuevo Comité Ejecutivo del Sindicato Nacional de Servidores Públicos (SNSP) en Baja California. El acto, marca el inicio de una etapa de consolidación sindical en la entidad, justo cuando el país se prepara para las elecciones intermedias de 2027.
La protesta fue encabezada por el Lic. Carlos Alejandro Dávila Rodríguez, Coordinador General del Sureste del SNSP, quien actuó en representación del Maestro Carlos Alejandro Dávila Vázquez, Presidente Nacional del sindicato. Con la mano derecha sobre el corazón y frente a una imponente manta con el logotipo del SNSP —un mapa de México en azul con la península de Baja California resaltada en rojo y amarillo—, Dávila Rodríguez tomó la protesta a los nuevos dirigentes estatales.
En un movimiento estratégico, nombró al Maestro Oscar Montes de Oca como Coordinador Estatal y al Maestro Juan Carlos Hernández Herrera como parte integral de la dirigencia. Ambos perfiles no son nuevos en la defensa de los trabajadores: acumulan más de una década de trayectoria luchando por los derechos laborales desde trincheras muy distintas, pero con el mismo objetivo: proteger al servidor público.
Oscar Montes de Oca, de larga experiencia en la administración pública, recién concluyó su periodo como regidor en uno de los ayuntamientos más importantes del estado. Su decisión de dejar la regiduría para asumir la Coordinación Estatal del SNSP fue interpretada por los presentes como un acto de compromiso total con la causa sindical. “No vengo a buscar un puesto, vengo a devolver lo que la administración pública me enseñó: que el verdadero poder está en defender al que menos tiene”, declaró Montes de Oca minutos después de recibir la protesta.
Por su parte, Juan Carlos Hernández Herrera llega con el respaldo de miles de elementos policíacos. Durante su gestión como Director de Seguridad Ciudadana en Tijuana, se distinguió por impulsar mejoras salariales, equipamiento y condiciones laborales dignas para la policía municipal. Su relevo no fue una salida discreta: fue un reconocimiento explícito a su labor. “Los policías no son números, son seres humanos que arriesgan la vida todos los días. Hoy el SNSP se convierte en su casa y en su voz”, afirmó Hernández Herrera ante los micrófonos de medios locales.
La ceremonia, que incluyó la entrega de nombramientos oficiales y la firma de actas, contó con la presencia de decenas de trabajadores de diferentes dependencias estatales y municipales. Muchos vestían el característico chaleco azul del SNSP con el emblema del sindicato. Al fondo, la manta con la leyenda “Sindicato Nacional de Servidores Públicos por los Trabajadores” dominaba la escena, mientras que en otra sala adjunta se proyectaban videos de la trayectoria de los nuevos líderes.
En entrevista exclusiva con medios locales al término del evento, el Lic. Carlos Alejandro Dávila Rodríguez dejó clara la postura del sindicato: “El SNSP es un espacio de afiliación libre, voluntaria y sin represalias. Aquí no se persigue a nadie por su afiliación política anterior ni por su militancia pasada. Venimos a sumar, no a dividir. El servidor público tiene derecho a organizarse sin miedo”.
Esta declaración adquiere especial relevancia en el contexto político actual. Con las elecciones intermedias de 2027 a la vuelta de la esquina, el SNSP se perfila como un actor de peso en Baja California. El sindicato, que ha crecido exponencialmente en los últimos años en estados del sureste, busca ahora consolidar su presencia en el noroeste del país. Analistas locales coinciden en que la incorporación de perfiles como Montes de Oca —con experiencia legislativa— y Hernández Herrera —con apoyo en el sector seguridad— fortalece no solo la estructura sindical, sino también su capacidad de interlocución con gobiernos de cualquier signo partidista.
“Este no es un sindicato más; es el sindicato que viene a cambiar la forma en que se defienden los derechos de los trabajadores públicos en México”, comentó Dávila Rodríguez. “En 2027 los ciudadanos no solo elegirán diputados y senadores; también decidirán si los servidores públicos siguen siendo tratados como ciudadanos de segunda o si por fin tienen una voz fuerte que los represente”.
El acto concluyó con una fotografía masiva de los nuevos dirigentes junto a afiliados, familiares y simpatizantes. En el fondo, una bola de disco y luces de escenario recordaban que, además de la formalidad protocolaria, había fiesta y celebración. Pero la verdadera fiesta, según los líderes, será ver cómo el SNSP avanza en Baja California sin pedir permiso y sin dar marcha atrás.
Con esta toma de protesta, el Sindicato Nacional de Servidores Públicos no solo renueva su dirigencia en la entidad; envía un mensaje claro a la clase política: el avance del SNSP es inminente, su crecimiento es irreversible y su compromiso con los trabajadores es absoluto. En un año electoral, esa combinación puede resultar determinante.
Los nuevos coordinadores ya trabajan en la integración de secciones sindicales en los 7 municipios de Baja California y en la preparación de una agenda de demandas que incluirá homologación salarial, prestaciones dignas y seguridad social para todos los servidores públicos del estado. El reloj corre hacia 2027 y el SNSP ya marcó el primer paso.






