PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En medio del encarecimiento internacional del crudo, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público aseguró que el precio de la gasolina Magna se mantendrá sin incrementos en el corto plazo, gracias a la aplicación de estímulos fiscales.
El titular de la dependencia, Edgar Amador, afirmó que el Gobierno federal continuará utilizando subsidios al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para evitar que el aumento en los costos internacionales impacte directamente a los consumidores.
Para la semana del 21 al 27 de marzo, el estímulo fiscal para la Magna será de 24.08 por ciento, equivalente a aproximadamente 1.61 pesos por litro, lo que permite amortiguar las presiones externas sobre el precio del combustible.
Actualmente, el costo de este energético se mantiene bajo un acuerdo voluntario entre autoridades y el sector gasolinero, con el objetivo de que no supere los 24 pesos por litro, medida a la que se ha sumado la mayoría de los empresarios del ramo.
El funcionario explicó que este esquema implica una menor recaudación del IEPS; sin embargo, señaló que el impacto se compensa con mayores ingresos petroleros, particularmente a través de Petróleos Mexicanos, lo que genera un efecto equilibrado en las finanzas públicas.
Recordó que una estrategia similar fue aplicada en 2022, cuando el alza en los precios internacionales del petróleo fue contrarrestada con ingresos adicionales del sector energético.
Presión internacional por conflicto energético
El repunte del petróleo se atribuye a tensiones geopolíticas, especialmente en el Medio Oriente, que han elevado la incertidumbre sobre el suministro global.
En días recientes, el crudo Brent —referente internacional— ha superado los 110 dólares por barril, tras alcanzar picos cercanos a los 120 dólares, lo que ha provocado aumentos en los combustibles en distintas regiones del mundo.
En países de Europa y América Latina, estos incrementos ya han comenzado a reflejarse en la inflación y en los costos de transporte. En contraste, México ha optado por mantener estímulos fiscales como mecanismo para contener el impacto en los hogares.
Finalmente, Hacienda señaló que, pese al entorno internacional adverso, se prevé que la economía mexicana mantenga un crecimiento cercano al 3 por ciento al cierre del año, apoyada por la inversión, el acceso al crédito y avances en digitalización.
Con estas medidas, el Gobierno federal busca evitar un impacto directo en el bolsillo de la población y mantener la estabilidad en los precios de los energéticos.






