Irán ha lanzado una serie de ataques contra instalaciones energéticas en la región del Golfo, incluyendo la refinería de Ras Laffan en Catar, en respuesta a un bombardeo previo contra sus instalaciones de gas en Pars Sur. La Guardia Revolucionaria iraní ha amenazado con intensificar los ataques si el sector energético iraní vuelve a ser blanco de agresiones.
El ataque a Ras Laffan ha causado daños significativos en la principal instalación de gas natural licuado de Catar, y también se han reportado impactos de misiles en las instalaciones de gas de Habshan y en el yacimiento de Bab en Abu Dabi, que han sido clausurados.
Reacciones y Consecuencias
- El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha advertido que los ataques contra infraestructuras energéticas pueden tener «consecuencias incontrolables».
- La Guardia Revolucionaria ha amenazado con atacar instalaciones energéticas en Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos y Catar si se repiten los ataques contra Irán.
- El precio del petróleo ha aumentado un 5% debido a la escalada de tensiones en la región.
- La situación ha generado preocupación en los mercados internacionales y ha llevado a la cancelación de vuelos y la subida de precios de los combustibles.
Contexto y Antecedentes
La tensión entre Irán y sus vecinos se ha intensificado en los últimos días, después de que Israel matara al ministro de Inteligencia iraní, Ismail Jatib, y al jefe del Consejo Superior de Seguridad Nacional, Alí Larijani. Irán ha prometido vengar la muerte de sus líderes y ha lanzado ataques contra instalaciones energéticas y militares en la región.






