PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El conflicto en Medio Oriente entre Estados Unidos, Israel e Irán podría provocar que hasta 45 millones de personas adicionales enfrenten hambre en el mundo, alertó Carl Skau, director ejecutivo adjunto del Programa Mundial de Alimentos (PMA).
De concretarse este escenario, la cifra de personas en situación de hambre superaría los 360 millones, sumándose a los 319 millones que actualmente padecen inseguridad alimentaria.
Aumentan costos y se retrasa la ayuda
El organismo, considerado el principal brazo logístico de la Organización de las Naciones Unidas, ha visto afectadas sus operaciones desde el inicio del conflicto.
Según explicó Skau, los costos de operación han aumentado en un 18%, debido a retrasos en las entregas de ayuda humanitaria y al incremento en los precios del combustible, lo que impacta directamente en el costo de los alimentos.
“Las cadenas de suministro están al borde de su crisis más grave desde la pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania”, advirtió.
Impacto en rutas clave y fertilizantes
Uno de los puntos críticos es el Estrecho de Ormuz, ruta estratégica para el comercio energético y el transporte de fertilizantes, de donde proviene cerca del 25% del suministro mundial de estos insumos.
Las dificultades logísticas en esta zona han complicado el transporte marítimo, elevando costos y tiempos de entrega.
Además, países como Afganistán enfrentan interrupciones en sus cadenas de suministro, ya que las rutas a través de Irán o Pakistán se han vuelto inviables.
Riesgo para África y Asia
La escasez de fertilizantes podría impactar especialmente a regiones como África subsahariana, en plena temporada de cultivo, afectando a países como Somalia y Kenia, que dependen de importaciones.
Esto podría traducirse en malas cosechas, aumento de precios y mayor presión para agricultores, agravando la inseguridad alimentaria.
Conflictos y clima, principales causas
El funcionario recordó que alrededor del 75% de los casos de hambre en el mundo están relacionados con conflictos armados, desastres naturales y fenómenos climáticos extremos vinculados al cambio climático.
Ante este panorama, el PMA advirtió que millones de familias, especialmente en países dependientes de importaciones, podrían enfrentar un deterioro severo en su acceso a alimentos en los próximos meses.






