PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Aunque una propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum fue rechazada, las disposiciones constitucionales que prohíben la reelección consecutiva y el nepotismo electoral continúan vigentes y entrarán en vigor a partir de las elecciones de 2030, explicó el politólogo Sandro Arreola.
El especialista señaló que estas medidas permanecen en la Constitución luego de que la Cámara de Diputados de México emitiera en marzo de 2025 la Declaración de Constitucionalidad del proyecto relacionado con estos cambios.
De acuerdo con Arreola, el rechazo al nuevo dictamen no modifica lo ya establecido previamente. “Se mantiene la reforma constitucional para que no exista reelección para ningún cargo a partir de las elecciones de 2030, ni la posibilidad de heredar cargos mediante nepotismo. Las reglas del juego permanecen como hasta ahora”, explicó.
El analista añadió que el debate sobre estas modificaciones generó tensiones políticas en el Congreso, especialmente tras la postura del Partido Verde Ecologista de México, que junto con partidos de oposición impulsó que la entrada en vigor se fijara hasta 2030.
Qué establece la prohibición del nepotismo
La reforma establece que quienes aspiren a un cargo de elección popular no deberán tener vínculos familiares directos con el funcionario saliente durante los tres años previos a la elección.
Esto incluye relaciones de matrimonio, concubinato o pareja, así como parentesco consanguíneo o civil en línea directa sin límite de grado, en línea colateral hasta el cuarto grado o por afinidad hasta el segundo grado.
Cómo aplicará la no reelección
La disposición sobre no reelección establece que las personas que hayan obtenido un cargo de elección popular no podrán ocuparlo nuevamente de forma consecutiva.
Actualmente en México es posible la reelección inmediata para cargos como diputados federales y locales, senadores, presidentes municipales, síndicos y regidores.
Aunque la iniciativa original planteaba que estos cambios comenzaran a aplicarse en las elecciones de 2027, el Congreso de la Unión acordó que las nuevas reglas entrarán en vigor hasta los procesos electorales federales y locales de 2030.






