PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El Partido del Trabajo (PT) en el Senado de la República de México negó que exista un rompimiento con Morena luego de que legisladores del partido aliado votaran en contra de la reforma electoral promovida por el bloque oficialista.
La vicecoordinadora del PT en la Cámara alta, Geovanna Bañuelos, aseguró que la postura de su bancada no implica un distanciamiento con el partido en el gobierno ni con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“No hay ruptura y no la habrá. Nosotros respetamos y acompañamos a la presidenta y seguiremos trabajando para fortalecer el segundo piso de la Cuarta Transformación”, declaró la legisladora.
Bañuelos explicó que la decisión del PT durante la discusión legislativa forma parte del debate democrático dentro del Congreso, aunque subrayó que su partido mantiene coincidencias fundamentales con Morena y con otras fuerzas políticas que integran el movimiento.
Reconocen debate legislativo
La senadora también reconoció el trabajo del coordinador del PT en la Cámara de Diputados de México, Reginaldo Sandoval, así como de los legisladores que defendieron la postura del grupo parlamentario durante la sesión donde se analizó la reforma.
Indicó que el PT respeta la decisión tomada por la mayoría en la votación y continuará participando en la agenda legislativa de manera constructiva.
Asimismo, recordó que el partido es uno de los fundadores del movimiento político que actualmente gobierna el país y adelantó que se preparan para instalar la mesa nacional de la coalición con miras a las elecciones de 2027.
Críticas desde Morena
Tras la votación, el senador de Morena Félix Salgado Macedonio criticó a los partidos aliados que rechazaron la iniciativa, al señalar que quedarían en el “muro de la traición” por no respaldar la propuesta impulsada por la presidenta.
El legislador consideró que el rechazo de aliados como el PT y el Partido Verde Ecologista de México representa un retroceso dentro del proyecto político de la llamada Cuarta Transformación.
Por su parte, el senador Gerardo Fernández Noroña rechazó catalogar la decisión como una traición y advirtió que confrontar a los aliados podría debilitar al bloque gobernante de cara a futuros procesos electorales.






