PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La Ciudad de México se perfila para convertirse en la primera entidad del país en establecer una regulación formal para la circulación de patines eléctricos y bicicletas eléctricas, ante el crecimiento acelerado de estos medios de transporte y la falta de un marco legal específico.
Autoridades capitalinas han señalado que, aunque estos vehículos se han popularizado por su bajo costo de mantenimiento, accesibilidad y utilidad para traslados cortos, su uso sin regulación ha generado conflictos viales, especialmente con automovilistas y peatones, quienes han expresado preocupación por su circulación en banquetas y zonas peatonales.
Nuevos lineamientos en puerta
Entre las propuestas planteadas se contempla definir carriles autorizados, obligaciones de seguridad y, en determinados casos, la exigencia de placas, licencia de conducir y seguro obligatorio para vehículos eléctricos ligeros. Estas medidas forman parte de los lineamientos que ya fueron turnados a la Secretaría de Movilidad (Semovi) para su análisis y eventual implementación.
Cabe señalar que estas disposiciones aún no son obligatorias para los usuarios, ya que se encuentran en proceso de adecuación normativa.
Ajustes reglamentarios en proceso
Tras la aprobación de la reforma correspondiente en el Congreso de la Ciudad de México, hace aproximadamente seis meses, se estableció un plazo de 360 días para realizar las modificaciones necesarias al Reglamento de la Ley de Movilidad y al Reglamento de Tránsito.
Entre los pendientes técnicos se encuentran el diseño de las placas, la definición del esquema de emplacamiento y la coordinación con la Secretaría de Administración y Finanzas para su aplicación. Mientras tanto, bicicletas eléctricas, bicimotos y patines continúan operando sin cambios en sus condiciones actuales.
Pese a la controversia, el mercado de estos vehículos sigue en crecimiento, impulsado principalmente por la importación de unidades de bajo costo, en su mayoría de origen asiático. Factores como la producción a gran escala y los avances tecnológicos han permitido que estos medios de transporte se consoliden como una alternativa atractiva para quienes buscan opciones de movilidad más económicas y prácticas en la capital.
La futura regulación busca ordenar su uso, mejorar la convivencia vial y garantizar mayor seguridad para todos los usuarios del espacio público.




