José Bleiter, expresidente de la FIFA, ha lanzado un fuerte ataque contra la organización y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acusándolo de politizar el Mundial 2026. Bleiter se suma a la creciente lista de voces que cuestionan la idoneidad de Estados Unidos como sede del torneo.
La controversia surge después de que Trump anunciara su intención de anexar Groenlandia, lo que generó tensiones con Dinamarca y otros países. Además, las políticas migratorias de Trump han generado preocupación entre los aficionados y los equipos participantes, especialmente aquellos de países con restricciones de viaje.
Bleiter ha llamado a un boicot del Mundial, afirmando que «no se puede separar el fútbol de la política» y que la FIFA debe tomar una postura firme contra la politización del deporte. Otros líderes del fútbol, como el vicepresidente de la federación alemana de fútbol, Oke Göttlich, han expresado su apoyo a Bleiter y han pedido que se considere seriamente un boicot al torneo.
La decisión de la FIFA de celebrar el Mundial en Estados Unidos ha sido cuestionada por muchos, quienes argumentan que la politización del evento podría dañar la imagen del fútbol y poner en riesgo la seguridad de los aficionados. Mientras tanto, la FIFA no ha emitido un comunicado oficial sobre la situación.





