PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Con el triunfo de Morena en Yucatán, se evidenció que la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, cometió un brutal saqueo al erario de ese estado, los yucatecos le recuerdan y acusan el despilfarro de los recursos del pueblo, las obras inconclusas y sus fastuosas fiestas además del nepotismo que caracterizo su administración; pero sobre todo el robo de terrenos nacionales que traspasó a manos de particulares beneficiando a familiares y amigos.
Es público que Ivonne Ortega tiene infiltrada la administración del ‘Renacimiento Maya’ que tiene incrustada a destacados priistas que sirven a dos amos y ahora desde Movimiento Ciudadano arremete contra la administración estatal por eso en redes sociales le recuerdan que poco más de seis años, 11 mil hectáreas en el estado pasaron de ser propiedad de la nación a manos de particulares mediante documentos falsos, de acuerdo con datos oficiales obtenidos que en su momento difundió el portal Latinus.
Entre las personas beneficiadas por la transmisión de terrenos a nombre de particulares, figuran familiares de Roberto Rodríguez Asaf, quien fue integrante del gabinete de Rolando Zapata en Yucatán (2012-2018); la madre y la hermana de Rodríguez Asaf obtuvieron la adjudicación a título gratuito de tres terrenos nacionales, uno de 198 hectáreas en el municipio de Ucú, y dos de 985 y 970 hectáreas, ubicados en Kinchil.
Entre los documentos registrales hay incluso un aviso preventivo de compra venta del terreno de 198 hectáreas en Ucú, fechado en febrero de 2014, a nombre de la madre de Rodríguez Asaf, donde ella aparece como vendedora. La adjudicación de estos predios ocurrió cuando Rodríguez Asaf era el secretario de Administración y Finanzas con Ivonne Ortega(2012 a 2015), y posteriormente secretario de Gobierno (2015 a 2018) con Rolando Zapata.
Y como era de esperarse, los involucrados y señalados negaron las acusaciones, los Exgobernadores Zapata y Ortega dijeron con todo cinismo desconocer sobre el despojo de terrenos nacionales en Yucatán. ¿Cómo es posible el despojo de al menos 11 mil hectáreas de terrenos nacionales en Yucatán, una superficie similar a la de la alcaldía Iztapalapa, que pase desapercibido por dos gobernadores? se pregunta el pueblo y acusan que la corrupción de Ivonne Ortega fue la más escandalosa de todos los tiempos.
Y es que, durante los últimos tres días de la administración de Ivonne Ortega en Yucatán (2007 a 2012), cuatro mil hectáreas de terrenos nacionales pasaron a manos privadas mediante el uso de documentos falsos.
“Nosotros no tuvimos ningún conocimiento de que se hubiera hecho algo fraudulento en el Insejupy (…). Errores humanos, cualquiera pudiera cometer, pero también yo le diría que nos hubiéramos enterado, no tenemos algún elemento que nos indicara eso», dijo Zapata.
Sobre el caso de terrenos de la nación adjudicados de manera irregular durante su administración a familiares de Rodríguez Asaf, el senador respaldó al exfuncionario. “Todo el tiempo que él se condujo conmigo como funcionario con una alta eficiencia y probidad. De manera que, no considero que exista nada irregular”, afirmó.
El tema del despojo de terreno es sola una parte de la gran corrupción que caracterizó a Ivonne Orteg a quien también se acusó de autovender los terrenos donde se construyó el ‘Gran Museo de la Cultura Maya’. El proyecto, en parte se planeó a espaldas de los ciudadanos, el costo pasó de 411 millones de pesos que originalmente se dijeron, a 4 mil 600 millones de pesos y anomalías en su momento señaladas en medios locales como entregar la obra civil a uno de sus empresarios cercanos.
De acuerdo con la información difundida por el sitio Mayaleaks, el recinto ubicado en la calle 60, de la colonia Revolución, a un costado oriente del Centro de Convenciones Siglo XXI, era parte del gobierno estatal desde 1999.
Víctor Cervera Pacheco, gobernador en ese entonces, entregó el inmueble en usufructo al Patronato de las Unidades de Servicios Culturales y Turísticos del Estado de Yucatán (Cultur) que dirigía Jorge Esma Bazán, por un plazo de 20 años.
No obstante, en 2009, la administración de Ortega tramitó un crédito por mil 87 millones de pesos, de lo que 110 entregó a Cultur para que esa dependencia adquiriera el terreno al museo.
Ante el notario José Eduardo Navarrete Herrera se concluyó la operación el 30 de agosto de 2010. Para Mayaleaks, se trató de un «acto perfecto» de «blanqueo» de recursos, porque los 110 millones entraron a Cultur como crédito «y salieron como dinero ‘cash’ para el Ejecutivo, que los destinó a gastos de libre disposición».
Como justificación de la compra del terreno, detalla el mencionado medio, la titular de Cultur, Esma Bazán, declaró el 15 de abril de 2011 que la operación se hizo por petición del inversionista, quien no quería que el terreno estuviera a nombre del gobierno del Estado.
En tanto, el concurso para adjudicar el contrato, bajo el esquema de Proyecto de Prestación de Servicios (PPS), se realizó hasta junio de 2011, por lo que se sospechó que el concurso estuvo arreglado a favor de dos empresas del Grupo Hermes, propiedad de Carlos Hank Rhon.
Por el costo total del proyecto del Gran Museo, la empresa requirió de un préstamo para comenzar los trabajos, por 97 millones de pesos del Banco Interamericano de Desarrollo, en tanto que el resto lo financió el banco Interacciones, que también pertenece a la familia Hank.
Las empresas contratistas que ganaron la licitación y relacionadas al Grupo Hermes son Promotora de Cultura Yaxché, SA de CV y Compañía Constructora La Peninsular. Las dos, así como una tercera subcontratada, que era Ingeniería y Desarrollo Inmobiliario de México, se encargaron de construir y equipar toda la obra.
Ese fue un breve recuento de un saqueo en su administración donde los escándalos, su amistad con artistas, el dejar que los funcionarios hicieran lo que se les pegara la gana y que los hizo nuevos millonarios fueron sin duda años turbulentos, donde la palabra corrupción se posicionó como nunca en la entidad.
Obras inconclusas como el Hospital de Ticul, el elefante blanco que costó cientos de millones de pesos como el Gran Museo del Mundo Maya. Y no se debe olvidar el tema del Isstey, donde precisamente durante su período gubernamental se ordenó que las mujeres tenían que trabajar 30 años para poderse jubilar.
Con ella, el Estado sufrió una baja considerable en sus finanzas, quedó a deber mil 938 millones de pesos a las arcas hacendarias de Yucatán, hecho que nadie ha cuestionado y por lo cual, se convirtió en una de las mujeres más ricas de la Península.
El pueblo no olvida que Ivonne Ortega dejó una enorme deuda pública, obras inconclusas, promesas no cumplidas, obras inexistentes y que fue acusada del desvío de recursos, manejos irregulares, nepotismo y como si no fuera suficiente, dejó a Yucatán con una deuda pública de más de mil 900 millones de pesos.
Cuando Ortega Pacheco recibió el control del Estado de manos de Patricio Patrón Laviada, la deuda pública era de apenas 300 millones de pesos y ella la aumentó junto a Rolando Zapata Bello, llegando a 7 mil 3 millones 390 mil 970 pesos.
Entre las obras infladas e inconclusas que dejó en su momento, figuró la construcción del Hospital de Tekax, cuya puesta en marcha tendría que esperar casi cinco años después de concluir su gestión, pero además del despilfarro de millones de pesos, Ivonne dispuso discrecionalmente de decenas de plazas de médicos y enfermeras previstas para dicho nosocomio.
Vinculan a proceso a dos personas por extorsión a taxistas en Cancún
La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo informó la vinculación a proceso de dos personas por su probable participación...










