PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El paso del ciclón tropical Gezani por la costa oriental de Madagascar dejó un saldo preliminar de 20 personas fallecidas, 33 lesionadas y 15 desaparecidas, de acuerdo con datos actualizados de la Oficina Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (BNGRC).
El fenómeno tocó tierra durante la mañana del martes con vientos que alcanzaron los 180 kilómetros por hora, afectando de manera severa a Toamasina, la segunda ciudad más importante del país, donde se estima que cerca del 80 por ciento de la zona urbana resultó dañada.
Autoridades informaron que la ciudad permanece prácticamente sin suministro eléctrico debido a la caída de postes, árboles y daños en la red operada por la empresa estatal de energía. Aunque ya se iniciaron los trabajos de reparación, se prevé que solo la mitad del servicio pueda restablecerse en los próximos días, debido a la magnitud de los daños.
El jefe del Gobierno de transición, Michael Randrianirina, realizó un recorrido por las zonas afectadas para supervisar la situación y expresar su respaldo a las familias damnificadas. Durante su visita, llamó a la solidaridad nacional y subrayó la necesidad inmediata de alimentos, materiales de construcción y recursos para la reconstrucción de viviendas e infraestructura básica.
Las labores de evaluación continúan enfrentando dificultades, principalmente por los cortes de energía y comunicación, lo que ha limitado el flujo de información desde las áreas más golpeadas. Las autoridades confirmaron que las víctimas mortales se concentran en los distritos de Toamasina II y Ambatondrazaka.
Además de los daños habitacionales, el ciclón afectó almacenes de productos esenciales, una situación que genera preocupación por el impacto económico, ya que Toamasina alberga el principal puerto del país, clave para el abastecimiento nacional.
En materia de vialidad, se reportó el cierre temporal de la Ruta Nacional 2, que conecta Toamasina con la capital Antananarivo, así como de la Ruta Nacional 44, debido a inundaciones y el aumento del nivel del agua.
Hasta ahora, las cifras oficiales indican que más de 3 mil 200 personas han sido afectadas, pertenecientes a 744 hogares, mientras que alrededor de 2 mil 700 personas permanecen desplazadas.
En zonas rurales cercanas a la capital, autoridades locales señalaron que, aunque el impacto fue menor, se registraron inundaciones en comunidades ubicadas cerca del río Ikopa, lo que obligó al desplazamiento de decenas de familias, muchas de las cuales aún resentían los efectos de ciclones anteriores.
Madagascar enfrenta así una nueva emergencia climática, en un contexto marcado por fenómenos recientes que ya habían dejado miles de damnificados y severas afectaciones a la infraestructura del país insular.





