PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su postura de confrontación hacia Irán al advertir que su gobierno no descarta una acción militar si Teherán se niega a concretar un acuerdo que frene el desarrollo de armas nucleares.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, en Florida, el mandatario respondió a declaraciones del líder supremo iraní, Alí Jameneí, quien alertó que un ataque estadounidense podría derivar en un conflicto de gran escala en la región. Trump sostuvo que Washington mantiene una fuerte presencia militar en la zona y confió en que aún existe la posibilidad de alcanzar un entendimiento diplomático.
El jefe del Ejecutivo estadounidense afirmó que fuerzas navales de gran capacidad se encuentran desplegadas cerca del territorio iraní, lo que —dijo— refuerza la presión para que se logre un acuerdo. No obstante, dejó claro que, de no concretarse, su gobierno evaluará otros escenarios.
Las relaciones entre ambos países ya se habían deteriorado tras el rompimiento de negociaciones nucleares el año pasado, luego de que Estados Unidos ordenara ataques contra instalaciones estratégicas de Irán, lo que marcó un punto crítico en el conflicto bilateral.
La tensión volvió a incrementarse a inicios de este año tras la respuesta del gobierno iraní a protestas internas, las cuales, de acuerdo con organizaciones defensoras de derechos humanos, dejaron miles de víctimas. En ese contexto, Trump expresó su respaldo a los manifestantes y aseguró que recibirían apoyo internacional.
Actualmente, Estados Unidos mantiene un importante despliegue militar en el golfo Pérsico, que incluye el portaaviones USS Abraham Lincoln, destructores con misiles guiados y un contingente adicional de tropas, como parte de su estrategia de disuasión en la región.






