Los tenistas Carlos Alcaraz, Jannik Sinner y Aryna Sabalenka se vieron obligados a quitarse sus monitores de muñeca Whoop antes de jugar sus partidos en el Abierto de Australia. La razón: la Federación Internacional de Tenis (ITF) prohíbe el uso de dispositivos portátiles en los Grand Slams.
Estos dispositivos, como el Whoop, registran datos fisiológicos como la frecuencia cardíaca, la calidad del sueño y la temperatura corporal, lo que ayuda a los atletas a monitorear su rendimiento y recuperación. Sin embargo, la ITF considera que su uso puede facilitar el «coaching» externo o comprometer la integridad de las apuestas deportivas.
Tennis Australia ha expresado su apoyo a la decisión, pero está en discusiones para cambiar la política en el futuro. Los tenistas, por su parte, han expresado su desacuerdo, argumentando que los datos les ayudan a mejorar su rendimiento y a prevenir lesiones.






