PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La Comisión Europea se inclina por extender durante seis meses más la suspensión de las represalias arancelarias contra Estados Unidos, medidas cuyo valor estimado asciende a 93 mil millones de euros. La decisión responde a un escenario de menor tensión diplomática, luego de que el presidente estadounidense Donald Trump desistiera de imponer sanciones a varios países europeos por el envío de tropas a Groenlandia.
Con esta postura, la Unión Europea busca preservar un espacio de negociación y evitar una confrontación comercial, apostando por la vía diplomática mientras se observa la evolución política y económica de la relación transatlántica.
El portavoz de Comercio de la Comisión Europea, Olof Gill, confirmó que se presentará una propuesta formal para prorrogar las contramedidas, cuya vigencia concluye el próximo 7 de febrero. De acuerdo con el funcionario, la ampliación sería por un periodo similar al anterior, es decir, medio año.
Gill recordó que Bruselas mantiene como prioridad la implementación del acuerdo comercial alcanzado con Washington el verano pasado, el cual contempla la eliminación de aranceles para las exportaciones industriales estadounidenses hacia Europa. No obstante, aclaró que la UE conserva la facultad de reactivar las represalias si el contexto así lo exige.
Tras la retirada de la amenaza arancelaria por parte de Estados Unidos, la Comisión considera oportuno retomar el cumplimiento del comunicado conjunto firmado entre ambas partes, el cual fue analizado recientemente durante una cumbre extraordinaria de líderes europeos. En dicho encuentro, se alcanzó un consenso mayoritario sobre la necesidad de aplicar el pacto comercial, pese a las dudas generadas previamente por la postura fluctuante del mandatario estadounidense.
En ese sentido, Gill reiteró las declaraciones de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien subrayó que el acuerdo alcanzado sigue siendo la hoja de ruta para garantizar certidumbre y estabilidad en el comercio bilateral.
La eventual prórroga de la suspensión deberá ser aprobada por los Estados miembros mediante mayoría cualificada en los próximos días. De manera paralela, Bruselas ha decidido posponer, al menos por ahora, la activación del mecanismo anticoerción, una herramienta que había sido considerada como respuesta ante presiones comerciales externas.
Finalmente, los integrantes de la Comisión de Comercio del Parlamento Europeo discutirán el lunes si mantienen bloqueada la ratificación del acuerdo o si modifican su postura tras el cambio de escenario. Su presidente, el eurodiputado Bernd Lange, solicitó previamente conocer los detalles del entendimiento preliminar anunciado por Trump respecto a Groenlandia antes de tomar una decisión definitiva.






