PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La mañana de este jueves 22 de enero se dio a conocer el fallecimiento de monseñor Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, quien fuera el primer obispo de la Diócesis de Cancún-Chetumal y uno de los principales referentes de la Iglesia Católica en Quintana Roo.
La propia diócesis confirmó la noticia a través de sus plataformas digitales, donde manifestó su profundo pesar por la partida de su pastor y expresó su esperanza cristiana. En el mensaje, se resaltó la vocación de servicio de monseñor Elizondo, su cercanía con los fieles y su compromiso permanente con el ministerio episcopal, encomendando su alma al Buen Pastor a quien sirvió durante toda su vida.
Integrante de la congregación de los Legionarios de Cristo, Pedro Pablo Elizondo nació en 1949 y fue nombrado obispo fundador de la Diócesis de Cancún-Chetumal, responsabilidad desde la cual impulsó la estructuración pastoral y el crecimiento de la Iglesia en una región marcada por el dinamismo social y turístico. Su liderazgo fue ampliamente valorado por comunidades parroquiales y por el clero local, quienes lo recuerdan como un guía cercano y atento a las necesidades de la gente.
En diciembre de 2025, el papa León XIV aceptó su renuncia al gobierno pastoral de la diócesis, conforme a lo establecido por el Derecho Canónico al alcanzar la edad correspondiente. La solicitud había sido presentada con antelación ante el entonces pontífice Francisco, de acuerdo con información confirmada por fuentes eclesiásticas.
La renuncia fue anunciada oficialmente por el Episcopado Mexicano el sábado 6 de diciembre de ese año, lo que dio paso al nombramiento de monseñor Salvador González Morales como nuevo obispo de Cancún-Chetumal. A partir de ese momento, Pedro Pablo Elizondo adquirió el carácter de obispo emérito.
Fieles y comunidades católicas de Quintana Roo han expresado su tristeza por su fallecimiento y se alistan para rendir homenaje a quien es considerado una figura fundamental en la historia reciente de la Iglesia en el estado.






