PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La cifra de víctimas mortales por el accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, al sur de España, se elevó este jueves a 45 personas, luego de que los equipos de rescate localizaran los cuerpos de los dos últimos pasajeros reportados como desaparecidos.
Las labores de búsqueda se intensificaron en las últimas horas, tras varios días de trabajo ininterrumpido, desde que el pasado domingo un tren de alta velocidad con destino a Madrid descarriló y terminó invadiendo la vía paralela, donde circulaba otro convoy. El impacto provocó que ambas unidades salieran de las vías.
Los cuerpos recientemente hallados fueron localizados debajo de uno de los trenes de la compañía Renfe, uno de los dos involucrados en el siniestro. Con este hallazgo, las autoridades confirmaron que ya no quedan personas sin localizar, de acuerdo con los reportes de familiares.
La Guardia Civil informó que las 45 víctimas han sido plenamente identificadas. En la mayoría de los casos, el reconocimiento se realizó mediante huellas dactilares, aunque en 23 personas se reforzó el proceso con análisis de ADN. Una de las víctimas fue identificada exclusivamente por pruebas genéticas.
El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Córdoba practicó las autopsias correspondientes a 43 de las víctimas localizadas previamente, mientras continúan los procedimientos legales para los casos más recientes.
De las denuncias por desaparición presentadas en distintas comandancias de la Guardia Civil, la mayoría corresponde a ciudadanos españoles, aunque también se confirmaron víctimas de Marruecos, Rusia y Alemania.
En cuanto a la distribución de los fallecidos, 39 viajaban en el tren de Renfe, que cubría la ruta Madrid–Huelva, mientras que seis se encontraban a bordo del tren Iryo, procedente de Málaga, el cual descarriló primero y ocasionó el choque.
Las autoridades confirmaron que todas las familias han sido notificadas, con acompañamiento de equipos de atención psicológica. Hasta ahora, 39 cuerpos ya han sido entregados a sus familiares, mientras continúan los trámites judiciales para los restantes.
En las labores forenses participaron 27 especialistas provenientes de distintas zonas de Andalucía, quienes colaboraron en la identificación y análisis de las víctimas del que ya es considerado uno de los accidentes ferroviarios más graves en la región.






