PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El conglomerado Grupo Carso, propiedad del empresario Carlos Slim Helú, concretó un acuerdo para adquirir la totalidad de las acciones de Fieldwood Mexico B.V., operación que le permitirá asumir el control absoluto de los campos petroleros Ichalkil y Pokoch, ubicados frente a la costa de Campeche.
De acuerdo con un aviso enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la transacción se pactó por un monto de 270 millones de dólares. Además, la empresa mexicana asumirá una deuda adicional por 330 millones de dólares que Fieldwood mantiene con la petrolera rusa Lukoil, actual vendedora de los activos.
La compra se realizó a través de Zamajal, filial de Grupo Carso, con lo que la empresa consolidará su participación operativa en el denominado Área Contractual 4, una zona estratégica de producción en aguas someras del Golfo de México.
Consolidación energética de la familia Slim
El interés de Grupo Carso en estos activos no es reciente. Fieldwood Energy E&P México mantenía el 50 por ciento de participación en los campos Ichalkil y Pokoch, mientras que la otra mitad pertenecía a Mx Dlta NRG 1, S.A. de C.V. —antes Petrobal Upstream Delta 1—, empresa que fue adquirida por el grupo empresarial en junio de 2024.
Con esta operación, la familia Slim se convierte en propietaria del 100 por ciento de los derechos sobre estos yacimientos, aunque el cierre definitivo de la compra aún está sujeto a diversas autorizaciones regulatorias, entre ellas las de la Comisión Nacional Antimonopolio, la Secretaría de Energía y, de manera relevante, la aprobación específica de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.
Antecedentes del proyecto
Los campos Ichalkil y Pokoch fueron adjudicados en el marco de la Reforma Energética. El 7 de enero de 2016, la Comisión Nacional de Hidrocarburos firmó el contrato CNH-R01-L02-A4/2015 con el consorcio integrado por Fieldwood Energy E&P México, como operador, y Petrobal Upstream Delta 1, como socio financiero, bajo un esquema de producción compartida.
Con esta adquisición, Grupo Carso refuerza su presencia en el sector energético nacional y consolida una de las inversiones privadas más relevantes en exploración y producción petrolera en la región sureste del país.






