PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La alcaldesa de Uruapan, Michoacán, Grecia Quiroz, afirmó que no se opone a ser investigada dentro de la indagatoria por el asesinato de su esposo, el exalcalde Carlos Manzo, y aseguró que ha colaborado con las autoridades desde el inicio del caso.
Durante una conferencia de prensa, cuyas declaraciones fueron difundidas por la agencia Quadratín Michoacán, la presidenta municipal respondió a señalamientos públicos que sugieren que ella debería ser una de las primeras personas en ser examinadas por la fiscalía.
Aunque calificó dichas acusaciones como infundadas, Quiroz subrayó que no tiene inconveniente en someterse a cualquier diligencia que contribuya al esclarecimiento de los hechos.
Como parte de esa colaboración, recordó que autorizó la revisión de su teléfono celular personal, con el objetivo de identificar a los integrantes de un grupo de WhatsApp del cual, presuntamente, se filtró información que permitió ubicar al exedil antes de su asesinato.
“Si yo hubiera estado con él, habría dado mi vida por él”, expresó al referirse a su relación con Carlos Manzo y a los cuestionamientos que han surgido tras el crimen.
En el mismo mensaje, la alcaldesa lanzó un llamado a la persona que la señaló públicamente para que también esté dispuesta a rendir cuentas ante las autoridades, al aludir a presuntas irregularidades relacionadas con la venta de plazas laborales. Asimismo, pidió que no se utilice el caso para obtener protagonismo político ni para involucrarse en el llamado Movimiento del Sombrero, exhortando a concentrarse en las responsabilidades institucionales.
La postura de Quiroz se da en un momento relevante del proceso judicial. Apenas el 11 de enero de 2026, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, confirmó la detención de dos nuevos implicados en el homicidio: Samuel “N”, exdirector de Relaciones Públicas durante la administración de Manzo, y Josué Elogio “N”.
Estas capturas se suman a la aprehensión previa de Jorge Armando “N”, alias “El Licenciado”, señalado como uno de los presuntos autores intelectuales del crimen, lo que ha incrementado la atención pública sobre el entorno cercano del exalcalde.






