PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | México inicia 2026 con un escenario económico adverso, marcado por incrementos fiscales, bajo crecimiento y una creciente presión sobre el consumo interno, factores que se combinan con la incertidumbre en torno a la renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Así lo advirtió Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
El dirigente empresarial señaló que el aumento de impuestos aplicado al arranque del año no fue gradual, sino abrupto, con impactos directos en productos de alto consumo. Las bebidas saborizadas registraron incrementos de entre uno y ocho pesos, mientras que los cigarros subieron entre 15 y 22 pesos, detonando una reacción en cadena que encareció diversos bienes básicos.
De acuerdo con Rivera, esta “cascada de alzas” alcanzó productos como tortillas, pan, lácteos, embutidos, abarrotes, artículos de limpieza y de higiene personal, reduciendo el dinero disponible en los hogares y estrechando los márgenes de ganancia de los pequeños negocios, lo que ha derivado en cierres de comercios y pérdida de empleos.
“El resultado es menos consumo, menos ventas y menos negocios operando”, advirtió.
Crecimiento débil y presión estructural
ANPEC subrayó que la llamada cuesta de enero no responde a un fenómeno estacional, sino a decisiones económicas acumuladas que profundizan la fragilidad del mercado interno. El Banco de México estima que el Producto Interno Bruto creció apenas 0.3% en 2025, reflejando un estancamiento casi total.
A ello se suma la información del IMSS, que reporta la pérdida de 41 mil patrones en los últimos dos años, de los cuales 24 mil corresponden a 2025, lo que evidencia una creciente precarización laboral y debilitamiento del comercio formal.
Otros factores que agravan el panorama son la extorsión y el cobro de piso, que elevan costos e inhiben inversiones; el aumento del gas natural en 19% durante 2025, con proyecciones de duplicarse en 2026; alzas en gasolina y diésel de entre 25 y 32 centavos por litro; los efectos de fenómenos climáticos extremos y una caída de 6% en las remesas el año pasado.
T-MEC, bajo la lupa
Rivera alertó que este contexto interno se ve agravado por la incertidumbre externa, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificara al T-MEC como “irrelevante”, lo que eleva la tensión rumbo a su renegociación prevista para este año.
Para ANPEC, mantener un acuerdo comercial libre de aranceles es fundamental para la competitividad del comercio formal y la estabilidad de las cadenas de suministro, especialmente en un entorno económico debilitado.
“La renegociación del T-MEC ocurre en un momento delicado; cualquier alteración puede impactar de manera directa al consumo, al empleo y a los pequeños comercios”, advirtió.
Temas clave en la renegociación
Entre los puntos centrales que se discutirán en la revisión del tratado se encuentran las reglas de origen, particularmente en la industria automotriz; la política energética y el papel de Pemex y la CFE; el comercio digital y los flujos de datos; el cumplimiento de normas laborales y ambientales, así como la eliminación de barreras comerciales y la simplificación de procedimientos aduaneros.
ANPEC insistió en la necesidad de replantear el rumbo económico, con políticas que alivien la presión sobre consumidores y pequeños negocios, fortalezcan el comercio formal y permitan que México conserve los beneficios de la integración económica con Estados Unidos y Canadá.






