Hace 16 años, el 12 de enero de 2010, un devastador terremoto de 7 grados en la escala de Richter sacudió Haití, dejando un rastro de destrucción y muerte. El epicentro se ubicó a 25 km al oeste de Puerto Príncipe, la capital del país, y se sintió en varios países vecinos.
El terremoto causó más de 316,000 muertos, 350,000 heridos y más de 1.5 millones de personas se quedaron sin hogar. La ciudad de Puerto Príncipe quedó en ruinas, con edificios y estructuras emblemáticas destruidas, incluyendo el Palacio Presidencial y la sede de las Naciones Unidas.
La respuesta internacional fue inmediata, con equipos de rescate y ayuda humanitaria de todo el mundo llegando a Haití para brindar apoyo. Sin embargo, la magnitud del desastre hizo que la recuperación fuera un proceso lento y difícil. El terremoto de Haití de 2010 es recordado como uno de los desastres naturales más mortíferos de la historia reciente.






