PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En 5 años de gobierno de Yolanda Osuna Huerta como presidenta municipal de Centro, inicia el 2026 con una rebelión popular y con el mayor rechazo de la ciudadania por el despilfarro y la corrupción en el manejo de los millonarios recursos ejercidos es estos años con la tutela y asesoramiento del actual Director de Finanzas, Fernando Calzada Falcón, conocido priista involucrado en la Estafa Maestra, donde desvió millones de pesos a través de la Universidad Tecnológica de Tabasco.
Es harto conocido que las calles de las colonias populares están llenas de baches, el alumbrado publico es carente y los parques se encuentran en abandono, Villahermosa sigue siendo una de las ciudades más sucias de México.
Pero la bomba que le estalló en las manos a Doña Yoli fue el haber autorizado la instalación de ambulantes durante las fiestas navideñas, fueron millones de pesos que se recaudaron y que por arte de magia desapareció Fernando Calzada Falcón.
Para nadie es un secreto que el comercio ambulante es un problema en cualquier parte del país y Tabasco no es la excepción, pero es una mafia que el Ayuntamiento siempre toleró y protegió; ahora cuando Doña Yoli pretende incrementar los cobros a los ambulantes, recurrió a la policía estatal para reprimir y detener a los ambulantes que se niegan a que se les limite la venta y ambulante en los alrededores del Mercado Pino Suarez, emblema comercial de la capital tabasqueña.
En Villahermosa, la capital, el problema principal siempre han sido los alrededores del Mercado José María Pino Suárez y parte del Centro Histórico; hasta este 6 de enero todavía se observaba a comerciantes ambulantes de frutas y verduras y otros productos tenían ocupadas las banquetas y parte de las calles en las inmediaciones del mercado con su consecuente afectación a peatones y los automovilistas. Era común ver por las tardes que banquetas y calles de la zona del mercado quedaban también muy sucias.
Pero a partir del 7 de enero, Yolanda Osuna Huerta, decidió despejar a los ambulantes ambulantes del mercado confinándolos al mercado de Casa Blanca que fungió hace años como recinto de locatarios en lo que se modernizaba el Pino Suárez y que no es atractivo por la ciudadanía y los propios comerciantes.
Pero el trasfondo siempre es el cobro por ‘derecho de piso’ que los esbirros de Yolanda Osuna y Fernando Calzada realizan contra comerciantes que denunciaron en las redes sociales que siempre han pagado un permiso para poder vender en las calles y que ahora, el cobro lo realizan a la mano, sin que medie
A pesar de que Yolanda Osuna prohibió e instaló a comerciantes en el mercado tianguis de Casa Blanca, un grupo de ambulantes se niegan a dejar las calles y banquetas de los alrededores del Pino Suárez.
Los vendedores están en rebelión ya no hay temor a los integrantes del personal de Limpia, Protección Civil Municipal, Fiscalización, Obras Publicas, SAS y de la Secretaría del Ayuntamiento de Centro, ni a los Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del Estado de Tabasco, quienes los desalojaron el pasado 7 de los corrientes.
Es más, vendedoras ambulantes denunciaron las agresiones y amenazas por parte de elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), así como de personal del Ayuntamiento de Centro, durante las acciones de reordenamiento en la zona.
De acuerdo con los testimonios de las afectadas, los hechos ocurrieron mientras las autoridades realizaban operativos para el retiro de comercio informal, situación que generó momentos de tensión y confrontaciones verbales. Las vendedoras señalaron que, además de ser desalojadas, fueron objeto de tratos intimidatorios, lo que provocó temor entre quienes dependen de esta actividad para su sustento diario.
Las comerciantes ambulantes exigieron a las autoridades municipales que se respeten sus derechos y que cualquier acción de reubicación o retiro se lleve a cabo mediante el diálogo, sin el uso de la fuerza ni amenazas. Asimismo, pidieron la intervención de instancias correspondientes para que se investiguen los hechos denunciados.
Sin embargo como en todos los gobiernos de la Cuarta Transformación, la agresión contra los ambulantes quedó en la impunidad; lo que quieren Doña Yoli y Fernando Calzada es seguir lucrando con el presupuesto que este año asciende a 3 mil 800 millones de pesos. Quieren encubrir la corrupción de la mafia de los ambulantes que crearon, protegieron y usaron en pasadas campañas electorales: ahora los cobros son a la mano, esa es la denuncia de los ambulantes.















