PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La entrada en vigor de nuevos aranceles a productos importados de países con los que México no mantiene tratados de libre comercio, principalmente de Asia y China, representa un cambio histórico en la política comercial del país y el fin de casi cuatro décadas de apertura unilateral.
La medida, aplicada desde el 1 de enero de 2026 mediante un decreto publicado el pasado 29 de diciembre, establece gravámenes a más de mil productos y forma parte de una estrategia impulsada por el gobierno federal para fortalecer la producción nacional en sectores clave como el textil, calzado, automotriz, acero, plásticos y electrodomésticos.
Especialistas advierten que esta decisión tendrá efectos mixtos. Por un lado, podría proteger empleos en la industria manufacturera nacional; por otro, generará presiones inflacionarias al encarecer bienes de consumo e insumos intermedios. Analistas estiman que el impacto podría reflejarse en un aumento de precios durante el primer trimestre de 2026.
El cambio ocurre en un contexto de tensión comercial internacional y previo a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), además de coincidir con presiones del gobierno estadounidense para limitar la presencia china en la región.
Datos oficiales indican que, aunque la inflación cerró 2025 en niveles inferiores al 4 por ciento, el nuevo esquema arancelario podría frenar esa tendencia. El Banco de México ya ha advertido sobre riesgos asociados a las tensiones comerciales, mientras que organismos internacionales alertan que el endurecimiento de barreras comerciales puede afectar el crecimiento económico y la inversión.
Desde el sector empresarial, existen posturas encontradas. Mientras algunos consideran que la medida permitirá recuperar capacidad productiva y empleo, otros advierten posibles afectaciones a las cadenas de suministro y a la competitividad de las exportaciones mexicanas.
Con este ajuste, México redefine su estrategia comercial en un entorno global marcado por la incertidumbre, apostando por una mayor protección interna y la búsqueda de equilibrio frente a los cambios geopolíticos y económicos internacionales.






