PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | La Comisión Federal de Electricidad (CFE) anunció el desarrollo de una nueva central fotovoltaica en Quintana Roo como parte de una estrategia para fortalecer la generación eléctrica en la Península de Yucatán. El proyecto contempla una capacidad instalada de 110 megawatts y forma parte de una cartera nacional que combina inversión pública y privada en energías limpias.
Emilia Calleja, directora general de la CFE, informó que esta obra se realizará en coordinación con el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin), a través de mesas de trabajo interinstitucionales que permitieron identificar las mejores condiciones técnicas y financieras para su ejecución. Se prevé que durante los próximos meses se lleven a cabo los estudios y trámites necesarios, con miras a iniciar su desarrollo en 2026.
Además del proyecto impulsado por la CFE, en los últimos meses se han dado a conocer otras iniciativas privadas de generación solar en el sur del estado. Una de ellas corresponde a la empresa Libienergy, que plantea la instalación de un parque fotovoltaico en Chetumal sobre un terreno de aproximadamente 500 hectáreas, con una capacidad cercana a los 238 megawatts. El proyecto se encuentra actualmente en evaluación ambiental ante la Semarnat.
Otra propuesta en proceso es la de la firma ZML Quintana Roo, que busca construir un parque solar en la comunidad de Chunhuas, en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, con una inversión estimada en 250 millones de dólares. Este desarrollo también está sujeto a la autorización de impacto ambiental y al cambio de uso de suelo.
El sector empresarial ha señalado de manera reiterada la urgencia de ampliar la capacidad de generación eléctrica en Quintana Roo, especialmente en la zona norte, donde los apagones frecuentes evidencian la insuficiencia de la infraestructura actual frente al crecimiento poblacional y turístico.
La central fotovoltaica anunciada para Quintana Roo forma parte de un paquete de 20 proyectos privados a nivel nacional, de los cuales cinco se ubicarán en la Península de Yucatán. En conjunto, estas inversiones suman más de 2 mil 200 millones de dólares y se espera que entren en operación entre 2028 y 2029, contribuyendo al fortalecimiento del sistema eléctrico y a la transición hacia fuentes de energía más limpias.






