PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Con una participación aproximada de 300 personas, integrantes de la Generación Z realizaron este domingo la llamada Marcha del Silencio, una movilización pacífica que partió del Ángel de la Independencia y concluyó en el Palacio de Bellas Artes, con el objetivo de exigir el fin de la violencia y mayores acciones contra el crimen organizado, la corrupción y la impunidad.
Desde las 10:00 de la mañana, jóvenes y adultos se congregaron sobre Paseo de la Reforma. A las 11:00 horas inició el avance de la marcha, que se desarrolló sin incidentes y en un ambiente de orden. Durante el recorrido, los asistentes portaron pancartas, así como banderas de One Piece y de la Virgen de Guadalupe, en rechazo a la criminalización de las protestas sociales y en defensa de la libre expresión.
Jorge Alberto señaló que acudió a la movilización porque “es momento de que todas las generaciones nos unamos por la paz, la seguridad y servicios eficientes de salud y educación”, al considerar que el país enfrenta un deterioro que afecta a las futuras generaciones.
Por su parte, Yair, quien viajó desde Pachuca para sumarse a la protesta, exigió el cese de la violencia y de la inseguridad, además de demandar resultados concretos más allá de los discursos políticos. Indicó que entre las principales exigencias al Gobierno federal se encuentran la seguridad, el combate al crimen organizado, el abasto de medicamentos y la mejora del transporte público.
En tanto, David afirmó que la marcha representa una manifestación ciudadana auténtica, sin acarreo ni participación de grupos gremiales, y subrayó la importancia de alzar la voz ante lo que consideró una criminalización de la protesta social.
Los participantes coincidieron en que el gobierno debe escuchar a la ciudadanía sin distinciones partidistas ni polarización, y garantizar el derecho a manifestarse libremente.






