PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El futuro del comercio entre México, Estados Unidos y Canadá podría tomar un giro más bilateral hacia 2026, aun cuando el T-MEC permanezca formalmente vigente, anticipó José Medina Mora Icaza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).
Durante el foro México Inversionista: Sinergia público-privada, el líder empresarial explicó que la postura reciente de Estados Unidos muestra una inclinación evidente hacia la negociación país a país, por encima de los esquemas multilaterales. Esto, dijo, provocaría que el tratado siga siendo trilateral en su estructura, pero con entendimientos particulares entre cada uno de los socios.
“Estados Unidos ha mostrado que prefiere los acuerdos bilaterales. El T-MEC seguirá, pero veremos condiciones específicas entre cada país”, apuntó Medina Mora.
El dirigente subrayó que el contexto global exige que las empresas mexicanas se preparen para escenarios cambiantes, en especial ante los ajustes arancelarios que —señaló— pueden modificarse prácticamente en cualquier momento. “Lo único seguro es la incertidumbre”, afirmó.
Recordó que la reciente aprobación de aranceles en más de mil 460 fracciones confirma que cada nación está reforzando estrategias individuales para elevar su competitividad. Por ello, detalló, el CCE ya estudia los impactos sectoriales, pues las afectaciones no serán iguales para todas las industrias ni para las cadenas de suministro.
Sobre los aranceles que México aplicará a productos asiáticos, Medina Mora consideró fundamental analizar a fondo las consecuencias internas y las posibles reacciones de los países involucrados.
También reconoció coincidencias con la visión del gobierno estadounidense, representado por Jamieson Greer, respecto a que una eventual revisión del T-MEC podría avanzar mediante acuerdos bilaterales dentro del propio tratado. “Seguirá siendo trilateral, pero con ajustes que ya van más allá de lo previsto originalmente”, señaló.
Para enfrentar este escenario, adelantó que el sector privado aportará información técnica que ayude a fortalecer la posición de México en futuras negociaciones. Con ello, destacó, el país entra a una etapa compleja donde la estrategia y la adaptación serán clave para mantener su competitividad en un entorno global cada vez más exigente.






