El río Grijalva, uno de los más importantes de México, enfrenta serios problemas de contaminación debido a la actividad agrícola, industrial y urbana. La falta de tratamiento de aguas residuales y la descarga de desechos sólidos han llevado a la presencia de metales pesados como el mercurio, plomo y arsénico en el agua y los sedimentos. Esto no solo afecta la biodiversidad del río, sino que también representa un riesgo para la salud humana, ya que las comunidades cercanas dependen del río para su suministro de agua y pesca. La situación es crítica y requiere medidas urgentes para proteger el ecosistema y la salud pública.
Muere en Mérida por probable «ameba comecerebros»; Salud Yucatán descarta riesgo generalizado
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