PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Las condiciones meteorológicas recientes han obligado a suspender por completo la pesca y la navegación de embarcaciones menores en Puerto Juárez, dejando sin ingresos a alrededor de 70 arponeros que dependen diariamente de esta actividad para sostener a sus familias.
La Capitanía de Puerto informó que la terminal permanecerá cerrada hasta este viernes para toda embarcación menor a 40 pies, lo que incluye también la prohibición total de paseos turísticos y actividades recreativas. La decisión se tomó ante la presencia de frentes fríos, lluvias y fuertes vientos que han alcanzado velocidades de entre 28 y 43 kilómetros por hora.
Para los pescadores locales, la suspensión representa un golpe significativo.
“Con el mal tiempo tenemos que guardar las lanchas hasta nuevo aviso. Esto nos pega porque de por sí los ingresos no son buenos, y si dejamos de salir, pues menos”, comentó Edilberto Mena Sosa, pescador de la zona.
En días normales, los arponeros logran capturar entre 40 y 50 kilogramos de especies como boquinete, pargo, rubia y mero, aunque reconocen que cada vez son más escasas. En contraste, las grandes cooperativas —que pueden adentrarse más de 70 millas náuticas en busca de producto— alcanzan capturas de hasta 150 kilogramos.
El alto costo operativo también complica la situación. Los pescadores independientes estiman que diariamente deben invertir alrededor de dos mil pesos en gasolina, hielo, carnada y alimentos para poder salir al mar, una cifra difícil de cubrir cuando la actividad se detiene por varios días.
Puerto Juárez es el principal punto de desembarque de la zona continental de Cancún, con una producción centrada principalmente en la pesca de escama destinada al consumo local y a la proveeduría de hoteles. La paralización temporal no solo afecta a los pescadores, sino también a la cadena de abasto que depende de su trabajo.






