PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció sus planes para erigir un Arco del Triunfo en Washington D. C. como parte de las celebraciones por el 250 aniversario de la independencia del país, previsto para 2026.
Durante una cena de gala en la Casa Blanca con donantes que financian la construcción de un nuevo salón de baile, el mandatario presentó una maqueta del monumento, que —según explicó— estaría ubicado cerca del Monumento a Lincoln, en el extremo del puente de Arlington, una de las principales entradas a la capital desde Virginia.
“Será realmente hermoso. Creo que será fantástico”, expresó Trump al mostrar tres versiones del diseño, entre las cuales su favorita es la más grande, coronada por una escultura de la diosa romana de la Libertad.
Un proyecto simbólico para su legado
Desde su retorno al poder en enero pasado, Trump ha manifestado su deseo de dejar una huella arquitectónica y política duradera en Washington. Entre sus iniciativas más recientes destacan la remodelación del Jardín de Rosas de la Casa Blanca, la decoración del Despacho Oval con motivos dorados y la construcción de un salón de baile inspirado en Mar-a-Lago, su residencia en Florida.
El mandatario también ha tomado medidas polémicas, como el despliegue de la Guardia Nacional en la capital para combatir la delincuencia —en desacuerdo con las autoridades locales—, así como su autoproclamación como director del Centro Kennedy y la orden de revisar los contenidos del Instituto Smithsonian para “alinearlos con una visión más patriótica” del país.
El Arco del Triunfo, según asesores cercanos al presidente, sería una de las obras más emblemáticas de su administración y buscaría reflejar “la grandeza y el espíritu de los fundadores de la nación”. Hasta el momento, no se han revelado detalles sobre el presupuesto ni la fecha de inicio de las obras.






