PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Estudiantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) atacaron este lunes con petardos y bombas molotov la sede de la 35 Zona Militar en Chilpancingo, Guerrero, como parte de las movilizaciones previas al 11º aniversario de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
La jornada inició con un bloqueo total en la Autopista del Sol México–Acapulco, donde se realizó un mitin en memoria de los alumnos Jorge Alexis Herrera Pino y Gabriel Echeverría de Jesús, asesinados en 2011 por la extinta Policía Federal.
Posteriormente, un convoy de 25 autobuses con estudiantes normalistas de distintos estados y familiares de los desaparecidos se trasladó a la capital guerrerense. Frente a la zona militar, un grupo de jóvenes pintó consignas en los muros, mientras otros lanzaron alrededor de 30 artefactos explosivos de fabricación casera hacia el interior de las instalaciones, lo que generó un incendio menor en una torre de vigilancia.
Desde el interior, elementos militares emitieron un mensaje pidiendo que la protesta se desarrollara de manera pacífica. Minutos después, respondieron con gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
En las paredes quedaron plasmadas frases como “La lucha de una madre nunca se termina”, “Nos faltan 43” y “Ni perdón ni olvido”.
Las protestas forman parte de una serie de movilizaciones que continuarán en los próximos días. El comité de madres y padres de los estudiantes desaparecidos anunció que el martes se manifestará en las instalaciones del 27 Batallón de Infantería en Iguala.
El próximo 26 de septiembre se cumplirán 11 años del caso Ayotzinapa, ocurrido en 2014, sin que hasta ahora se haya esclarecido el paradero de los jóvenes. La presidenta Claudia Sheinbaum ha prometido abrir nuevas líneas de investigación para avanzar en el esclarecimiento.






