PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | Tras semanas de tensión entre el sector hotelero y el ayuntamiento de Playa del Carmen, ambas partes alcanzaron un acuerdo preliminar para definir un nuevo esquema en el cálculo del impuesto predial, dejando atrás la propuesta inicial que contemplaba aumentos de hasta mil por ciento en las tasas catastrales.
De acuerdo con Toni Chaves, presidente de la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya, el pacto permitirá construir una propuesta más moderada, que impactará a casi 400 centros de hospedaje en la zona.
“Eso ha quedado atrás, porque no se puede aplicar un incremento de esa magnitud. Lo que buscamos es diálogo, no confrontación. Sabemos que el municipio necesita recaudar, pero no se puede cargar todo el peso sobre la hotelería”, explicó Chaves.
El representante del sector hotelero señaló que la nueva propuesta contempla ajustes con base en la inflación y en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), evitando aumentos desproporcionados que podrían poner en riesgo la competitividad de la Riviera Maya.
Reuniones clave y nuevo esquema
Los hoteleros adelantaron que esta misma semana sostendrán una reunión con el tesorero municipal para afinar los detalles del acuerdo. La propuesta en la mesa plantea actualizar los valores catastrales únicamente considerando la inflación acumulada de 2024 y lo que va de 2025.
El conflicto se originó luego de que, a finales de julio, el ayuntamiento anunciara una actualización en las tablas catastrales, lo que generó preocupación en el sector turístico y empresarial, ya que las estimaciones iniciales proyectaban aumentos de entre dos mil y cinco mil por ciento en algunas zonas, principalmente en áreas de alta concentración hotelera.
Chaves subrayó que, aunque reconocen que las tablas catastrales llevan más de 10 años sin actualizarse, no es justo que se responsabilice únicamente al sector hotelero.
“No podemos permitir que se construya una narrativa en la que se nos coloque como los ‘villanos’. Nuestra propuesta es razonable y viable para ambas partes”, puntualizó.
Con este acuerdo, los hoteleros buscan evitar interponer amparos y generar un esquema de recaudación más equitativo, que permita mantener la estabilidad económica del sector turístico, uno de los principales motores de la Riviera Maya.






