PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | En su primer año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum ha logrado uno de los avances más importantes en la lucha contra la pobreza: más de 13.4 millones de personas dejaron atrás esta condición entre 2018 y 2024, y de ellas, 6.64 millones salieron exclusivamente gracias al aumento del salario mínimo.
El incremento más reciente, anunciado en diciembre de 2024, elevó el salario de 248.93 a 278.80 pesos diarios, mientras que en la Zona Libre de la Frontera Norte pasó de 374.89 a 419.88 pesos, representando un aumento del 12%. Con esto, las familias mexicanas ahora pueden adquirir 1.85 canastas básicas, y la meta para 2030 es llegar a 2.5.
Según la Secretaría del Trabajo, en los últimos seis años el salario mínimo ha recuperado 135% de su poder adquisitivo, colocando a México como el sexto país de América Latina con el ingreso más competitivo, solo detrás de Costa Rica, Uruguay, Chile, Ecuador y Guatemala.
Los retos para Sheinbaum
Expertos señalan que, para sostener esta tendencia, será clave mantener el diálogo con el sector empresarial y combatir la informalidad, que afecta a millones de trabajadores.
Otros avances laborales
Además del aumento al salario mínimo, el gobierno de Sheinbaum ha impulsado medidas como:
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Reforma a plataformas digitales → Garantiza seguridad social a repartidores y conductores.
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Ley Silla → Obliga a las empresas a proporcionar asientos adecuados a empleados que permanecen de pie.
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Derecho al teletrabajo → Protege la desconexión digital y mejora el descanso de los trabajadores.
Entre las reformas en discusión para los próximos años destacan:
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Aumento de la prima vacacional del 25% al 50%.
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Extensión del permiso de paternidad de 5 a hasta 30 días.
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Reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas para 2030.
Con estos ajustes, el gobierno federal busca reducir la desigualdad y consolidar un modelo de prosperidad compartida que beneficie a millones de familias mexicanas.






