PODER Y CRÍTICA | REDACCIÓN | El primer ministro Mark Carney anunció que Canadá retirará a partir del 1 de septiembre parte de los aranceles punitivos que había impuesto a productos estadounidenses, como parte de una estrategia para facilitar un acuerdo comercial con el gobierno del presidente de EE.UU., Donald Trump.
Carney explicó que la medida se aplicará únicamente a los bienes estadounidenses incluidos dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), aunque aclaró que mantendrán aranceles sobre sectores estratégicos como el acero, el aluminio y la industria automotriz.
Los aranceles canadienses habían sido implementados a principios de 2025 en respuesta a los gravámenes estadounidenses relacionados con el tráfico de fentanilo y la migración irregular. Sin embargo, Trump elevó la tensión comercial el 1 de agosto, imponiendo aranceles del 35% a los productos canadienses no cubiertos por el T-MEC.
«Esta decisión es coherente con nuestro compromiso con el T-MEC», señaló Carney, rechazando que se trate de una claudicación ante las presiones de Washington.
Según el primer ministro, el tipo arancelario efectivo que Estados Unidos mantiene sobre productos canadienses es actualmente de 5.6%, frente al promedio global de 16%, lo que posiciona a Canadá con el acuerdo comercial más ventajoso con EE.UU.
Carney reconoció que la política comercial de Trump obliga a otros países a “comprar acceso” a la economía estadounidense mediante aranceles, inversiones y cambios regulatorios internos.
El gobierno canadiense anunció que iniciará en septiembre las consultas para definir sus prioridades rumbo a la renegociación del T-MEC, prevista para 2026. Además, Canadá y EE.UU. intensificarán sus conversaciones para enfrentar desafíos en sectores estratégicos y aprovechar nuevas oportunidades de inversión y comercio.
“Aunque la relación comercial haya cambiado, Canadá sigue teniendo la mejor posición frente a Estados Unidos”, subrayó Carney.






